miércoles, 4 de julio de 2012

Relato: Yo mismo

El otro día unos amigos me llevaron a una fiesta. Celebrábamos que uno de ellos había conseguido trabajo, pero eso no era más que una excusa para salir a pasarlo bien. La fiesta era en casa de una amiga, de una novia, de un amigo del que nos llevo a la fiesta. Es decir que no conoceríamos a nadie, lo cual tiene sus cosas buenas y sus cosas malas. Lamentablemente cuando eres designado conductor y no puedes beber suele ser malo. Y obviamente esa era mi situación. Estuve dando vueltas por la fiesta, donde cada vez el nivel de embriaguez era mayor, y donde cada vez la coca cola me sabía más a aburrimiento. Intente entablar conversa con algunos de los asistentes, pero mis capacidades sociales no son precisamente buenas. Así que al final solo me dedicaba a unirme a una conversa y escuchar. Aunque tenia su punto divertido cuando oyes y ves a la gente borracha hacer el pena. Tengo un par de fotos que causaran furor en facebook mañana. Finalmente, cuando la noche ya estaba acabando, me encontré con alguien inesperado. Reconocí su cara al instante, su pelo castaño oscuro con una media melena, su barba de tres días, mantenida cuidada desde hacia un mes, su sonrisa medio sarcástica medio de idiota. Sin duda alguna, era yo. Al principio pensé que era un espejo, pero no, el tenia una cerveza en la mano y la ropa no era igual. El también me vio y vino a saludarme. Estaba tan sorprendido como yo de encontrarme allí. Pasamos el resto de la fiesta charlando, contándonos nuestra vida, nuestros problemas, nada nuevo vaya. El por suerte no había sido designado conductor, e hizo un par de burlas sobre eso. Al final se fue con sus amigos, una gente que no había visto nunca yo. Yo me quede allí, con aun una coca cola, que era ya mas hielo que refresco, sentado en el jardín, y pensando que me acababa de conocer a mi mismo. Y la verdad, ese tío me cae fatal.

lunes, 10 de octubre de 2011

Relato: Sabotaje. Parte II. Final

Sabotaje. Parte II

Tras toda una mañana de intentar que los robots trabajasen el Sr. Gutiérrez llamo la empresa Robots y Hombres Mecánicos, propietaria de los robots, y le informo de los problemas que estaba teniendo. Aquella misma tarde llego a la fábrica, con helicóptero pues los manifestantes no dejaban pasar a nadie, un empleado de Robots y Hombres Mecánicos, el Dr. Jennings, el robopsicologo de la sección Europea de la empresa.
Y allí se encontraba, en una fabrica llena de robots parados, con un cuerpo de seguridad privado y un empresario cabreado.
-A ver porque vuestros robots han dejado de trabajar de golpe- la voz del Sr. Gutiérrez estaba cargada de rabia y frustración, pues veía como perdía producción.- de repente esta mañana dejaron de trabajar, porque si, sin mas, y se niegas a seguir trabajando.
El Dr. Jennings no llevaba más de dos horas en aquella fábrica y ya estaba harto del dueño, esperaba descubrir rápido el problema y poder volver a su casa de Londres.
-Tiene que haber una explicación lógica para que los robots hayan dejado de trabajar de golpe- al hablar usaba el ingles estándar perfecto, con como el Sr. Gutiérrez que tenia un marcado acento.- Si me deja hacer la comprobaciones básicas a uno de sus robots podré determinar si el problema es mecánico o de otra índole.
-Haga, haga. Solucione esto de una vez.
El dueño se marcho encendiendo un puro hacia su despacho. Mientras el Dr. Se quedo en la zona principal de la fábrica donde habían sido reunidos todos los robots de la fábrica.
Jennings dejo en el suelo un pesado maletín, y de el saco un aparato para hacer mediciones en el cerebro positronico de los robots.
-Tu robot. Ven.
El Robots al que había señalado se adelanto
-Que desea el señor
La voz del robot sonaba metálica y hueca, como salida de las profundidades de una caja, que de hecho es lo que hacia.
-Agáchate robot- el robot así lo hizo- no quiero que te muevas ni que hables hasta nueva orden.
El robot permaneció quieto y callado durante la siguiente hora y media, el tiempo que tardo el Dr. Jennings en hacer las mediciones necesarias para descartare un daño físico en el cerebro positronico del robot.
Entonces se dirigió al despacho del dueño. Entro sin llamar visiblemente alterado.
-Sr. “Gitiérrez” eh descu…
-Gutiérrez, es Sr. Gutiérrez.
El Dr. Jennings se quedo un segundo parado, pero enseguida continúo con su comunicado.
-He descubierto que no ocurre nada malo en el cerebro de los robots, tomando uno como muestra pues todos reaccionan de la misma manera.
-¿Entonces porque no funcionan?
-Oh, no se equivoque, los robots funcionaba perfectamente. Si, si ya se que no están trabajando. Pero no están estropeados. Lo que ocurre es que tienen un conflicto entre la primera y la segunda ley.
-¿Que? ¿Que me estas contando? Ni son van es que están rotos, devuélvalos a la su empresa y que me traigan otros. Esta en el contrato.
El Sr. Gutiérrez empezaba a enfadarse, y el Dr. Jennings no estaba tampoco muy calmado.
-Si, pero en el contrato también especifica que la devolución solo se podrá hacer si el robot esta realmente incapacitado para trabajar. Para que pueda devolveros antes tendré que verificar una cosa. Tendré que entrevistar a los robots.
-¿Hablar con las maquinas? Usted esta loco.
-No, no estoy loco. Da la casualidad de que soy Robopsicologo, me dedico a hablar con los robots. Prepáreme una sala y les diré a los robots que entren de uno en uno. Con suerte descubriremos que ocurre.
-¿Va a ha hablar con la maquinas una o una, cuanto tiempo le llevara eso?
-Para quinientos robots… unos cuatro días.
-Espero que sirva para algo, no puedo perder más días de producción.

La sala fue preparada, y durante los dos primeros días todos los robots respondieron igual a la serie de preguntas que le hacia el Dr. Jennings. Con esa serie de entrevistas había podido descubrir que la imposibilidad de trabajar se debía a un conflicto entre la primera y la segunda ley, pero el Dr. Jennings quería saber exactamente como se había generado ese conflicto, con un poco de suerte podría sacar a los robots de ese bucle.

En la mañana del tercer día el Dr. Jennings seguía con sus entrevistas. Entro un robot más a la sala.
-Siéntate Robot.
El robot se sentó, el Dr. Jennings tenia la manía de hacer sentar a los robots, así la diferencia de altura no era tan pronunciada.
-¿Eres el robot modelo CL-59 numero de robot 375?
-Así es señor.
-¿Te importa si te llamo Charlie?
Charlie era el “apodo” para ese modelo de robots, todos los robots tenían un apodo por el cual los trabajadores se referían a ellos, no solo los hacia mas humanos, también servia para facilitar el recordar quien era cada robot.
-Como desee señor. Responderé al nombre de Charlie si lo desea.
La voz del robot era la misma que la de los otros trescientos setenta y cuatro que habían pasado antes. Y el aspecto también era el mismo. Lo que hacia que al Dr. Jennings le pareciera vivir un “Déjà vu” constante desde hacia dos días. Sobretodo porque los robots siempre respondían lo mismo, sin variaciones.
-¿Charlie, has dejado de trabajar hace tres días?
-Así es señor
-¿Cuál es el motivo?
-Mi trabajo hacia daño a un ser humano
-¿A quien?
-No lo se señor.
-¿Entonces porque dejas de trabajar?
Jennings pensó mentalmente en la respuesta que daría el robot “Porque no puedo arriesgarme a hacer daño a un ser humano aun con desconocimiento de su persona, señor” estaba seguro que el robot diría aquellas mismas palabras
-Porque no puedo arriesgarme a hacer daño a un ser humano aun con desconocimiento de su persona, señor
-¿Quien te dijo tal cosa?
-Me fue comunicado por el sistema de comunicación interno de los modelos de robot CL-59, el cual yo poseo.
Siempre la misma respuesta, y ahora el robot se atascaría tras la siguiente pregunta.
-¿Y si no viste al humano que sufre el daño y no te lo ha ordenado un humano porque dejaste de trabajar?
- Porque no puedo arriesgarme a hacer daño a un ser humano aun con desconocimiento de su persona, señor
Ya esta, otros robot que no sabia que ocurría pero no podía trabajar.
-Puedes salir Charlie.
-Si señor
El robot se levanto y cuidadosamente abrió la puerta, salio y la cerró.
Jennings apunto algunas notas en su cuaderno e hizo pasar al siguiente.
-Siéntate Robot.
El robot se sentó
-¿Eres el robot modelo CL-59 numero de robot 376?
-Así es señor.
-¿Te importa si te llamo Charlie?
-Como desee señor. Responderé al nombre de Charlie si lo desea.
-¿Charlie, has dejado de trabajar hace tres días?
-Así es señor
-¿Cuál es el motivo?
-Mi trabajo hacia daño a un ser humano
-¿A quien?
-A los antiguos trabajadores.
Jennings levanto la vista y miro al robot. ¿Pudiera ser que ese robot fuese la clave de todo el desastre?
-¿Puedes repetir lo que has dicho?
Jennings necesitaba volverlo a oír para asegurarse que no se había equivocado debido al cansancio
-Si señor, he dicho que mi trabajo hace daño a los antiguos trabajadores
-¿Quien te dijo eso?
-Un antiguo trabajador señor
-¿Qué te dijo exactamente?
-Me dijo que por culpa de nuestro trabajo los antiguos trabajadores habían perdido sus empleos, y eso les producía un dolor a ellos y su familia. Incluso me dijo- el robot hizo una pequeña pausa, en un ser humano podría haberse interpretado como una pausa para pensar, pero el Dr. Jennings era consciente de que una pausa en un robot positronico significaba un problema en sus sendas positronicas.- Me dijo que había humanos que habían muerto por mi culpa.
Así que alguien le había dicho que había cometido una violación flagrante de la primera ley, era una suerte que no se hubiese fundido todo el cerebro tras esa revelación.
-¿Y que hiciste a continuación?
-El humano me ordeno que se lo comunicase al resto de robots. Y así hice. Después deje de trabajar para no seguir incurriendo en un incumplimiento de la primera ley.
-Entiendo. Muy bien robot puedes irte.

El Dr. Jennings no llamo a ningún robot mas, estuvo una hora tomando apuntes y después se fue a hablar con el dueño de la fábrica.
Entro en el despacho sin ninguna ceremonia.
-Sus robots no volverán a trabajar nunca en su fábrica. Y quien sabe si en alguna fabrica o cualquier otro lugar.
-¿Por qué, que les pasa?
-Han sido. Como decirlo… saboteados.
-¿¡Que?! – El Sr. Gutiérrez se levanto de un salto – ¿se puede saber que le ha han hecho a mis robots?
-Les han comunicado que si siguen trabajando harán daño a sus antiguos trabajadores.
-¿Pero que tontería es esa? ¿Qué les importa a esos trastos mis antiguos trabajadores
El dueño de la fábrica estaba rojo de ira, y su voz se oía por toda la zona de oficinas, vacía por falta de trabajadores.
-A los Robots- Jennings enfatizo la palabra robot, no le gustaba que usaran el términos despectivos para referirse a ellos- les importa mucho sus antiguos trabajadores porque también son humanos. Aunque usted no parece creerlo.
-Pero yo soy más importante. Tendrían que hacerme caso a mí
-Las tres leyes están por encima de usted, en cierta forma las tres leyes nos iguala a todos.
-Menuda gilipollez. Además, si dejan de trabajar también me hacen daño a mí, ¿eso no se lo ha dicho nadie no?
-Dudo que le hagan mucho daño, y si se lo dice a un robot solo conseguirá fundirle el cerebro por meterlo en una contradicción de la primera ley. Y si soy testigo o intuyo de que lo hace se considerara una destrucción premeditada del robot y, por contrato, tendrá que pagar la totalidad de los costes de contracción de ese robot. Y le aseguro que son rematadamente caros.
El Sr. Gutiérrez resoplaba de ira, si hubiese podido hubiese machacado aquellas maquinas a golpes, pero no podía permitirse pagar un robot.
-Pues retírenlos y tráiganme otros que si puedan trabajar. Cumplan en contrato.
-Podríamos hacerlo. Pero sinceramente, no serviría de nada. Sus antiguos trabajadores saben ya como anularlos, y encontraran la manera de hacerlo, aunque triplique la seguridad de esta fábrica. Sinceramente, le recomiendo que vuelva a contratar a sus antiguos trabajadores, le saldrá, a la larga, más rentable.
-Fuera, ahora mismo de mi despacho. Nadie me dice como tengo que llevar mi fábrica.
-Oh, no se preocupe, no pensaba permanecer aquí ni un instante mas del necesario. Mi trabajo ha concluido, recogeré mis cosas y me marchare. Y esta misma tarde vendrán a buscar los robots.

Dos días después el Sr. Gutiérrez se vio obligado a recontratar a sus antiguos empelados. Pensó en contratar a otros, pero no serviría de nada. La noticia se había escampado como la pólvora y en todas las fábricas estaba pasando lo mismo, los robots de todo el país estaban dejando de trabajar, y en breve los empresarios tendrían que recontratar a los trabajadores. El Sr. Guitierrez fue el primero para aprovechar y ser el único productor durante un par de días.
Por primera vez en casi dos siglos los trabajadores gozaban de una cierta posición de poder, así que pudieron pedir mejoras en las condiciones laborales.

La sirena sonó y aquello anunciaba el fin del turno. Los trabajadores salían de la fabrica de camino a casa, a pasar el día con al familia, ya que gracias a los nuevos horarios todos gozaban de mas tiempo libre.
Dos obreros salían juntos, dirigiéndose hacia el aparcamiento.
Uno era corpulento, con cara sonriente y totalmente afeitado, ya que había jurado en no volverse a dejar barba en la vida.
El otro era joven, con una chispa de inteligencia en la mirada.
-Lo has conseguido chaval. Nos has devuelto la vida a todos. Y de paso le has dado una patada al puto Gutiérrez donde más le duele, en la cartera.
La risa del hombre se pudo oír en todo el aparcamiento, el joven solo sonrió
-Bueno, me costo un tiempo, pero al final di con un método de anular a los robots.
-Te llevo un tiempo si, pero eres un maldito genio. Si tengo otro hijo le pondré tu nombre, te lo juro
-Eso si te deja tu mujer, ¿no?
-Mi mujer esta encantada contigo, le he explicado lo que has hecho y quiere invitarte un día a cenar. Nos has salvado a todos, eres un héroe
-No creo que tanto, solo hice lo correcto
-Esa es la respuesta de un maldito héroe joder. Y dime, que harás ahora, ¿retomaras tus estudios? ¿Estabas estudiando no?
-Si, estaba estudiando, y volveré a ello. Me quedaba un año para acabar la carrera de Matemáticas, y luego pienso hacer otra. Con este nuevo sueldo y este nuevo horario no tendré problemas.
-¿Y que vas a estudiar muchacho?
-Robopsicologia
Esta vez fue el joven el que rió mas fuerte.

Relato: Sabotaje. Parte I

Saboaje. Parte I

Las tres leyes de la robótica
1- Un robot no puede hacer daño a un ser humano o, por inacción, permitir que un ser humano sufra daño.
2- Un robot debe obedecer las órdenes dadas por los seres humanos, excepto si estas órdenes entrasen en conflicto con la Primera Ley.
3- Un robot debe proteger su propia existencia en la medida en que esta protección no entre en conflicto con la Primera o la Segunda Ley

La habitación estaba oscura, el aire cargado y solo dos personas la ocupaban. Lo primero se debía a las altas horas de la noche en la que estaban. Lo segundo era porque solo ellos dos quedaban en la fábrica. Lo tercero a los puros que fumaba uno de ellos.
Uno de ellos era corpulento, debido a una mezcla de complexión fuerte y años de comidas copiosas, medio calvo y con un aire de superioridad palpable.
El otro era escuálido, debido años de poca actividad física y comidas modestas. Aun conservaba el pelo en su cabeza, pero este estaba volviéndose plateado a un ritmo acelerado.
El primero era el jefe, y blandía su puro como un cetro de mando de los antiguos reyes, el segundo era el contable, y tecleaba como un escriba de los antiguos reyes.
-Le digo Señor Gutiérrez que los cálculos están bien, igual de bien que la primera vez
La voz del contable sonaba cansada, después de tantas horas solo deseaba regresar a su casa con su mujer. Y de vez en cuando una mirada furtiva se desviaba de la pantalla del ordenador a la foto de su escritorio, de sus bodas de oro y de cuando habían ido al complejo turístico de Luna.
-Sabes que esto es muy importante no podemos cometer errores- se puso el puro en la boca, lo que hizo la siguiente frase algo difícil de entender- vuelve a revisarlo.
El contable suspiro, y volvió a revisar todas las cuentas. Cuando acabo la manecilla grande del reloj casi había dado una vuelta completa.
-Definitivamente son correctos. Y si los vuelvo a revisar seguirán siendo correctos Señor Gutiérrez.
El obeso jefe sonrió, apago el puro y salio de la habitación, sin decirle al contable ni un gracias ni una adiós. El contable recogió sus cosas y se marcho, a la calidez de su hogar.

Cuatro días después a los tres mil quinientos trabajadores de la empresa “Gutiérrez e hijos” se les comunicó un despido inmediato, con una indemnización mínima gracias a un rebuscada ley.
Y al día siguiente llego la nueva plantilla de trabajadores. Quinientos Robots de última generación, que permitirían trabajar a la fábrica las veinticuatro horas al día, sin posibilidad de que enfermaran, sin vacaciones y sin fines de semana. Y si bien el Señor Gutiérrez tenía que pagar un alquiler anual por cada robot, pues Robots y Hombres Mecánicos nunca vendía sus robots tan solo los alquilaba, este alquiler le salía infinitamente mas barato que pagar el sueldo de los anteriores trabajadores. Las indemnizaciones hicieron que tuviese un descenso del nueve por ciento en las ganancias de los próximos tres meses, pero al cuatro mes el uso de robots ya estaría dando beneficios netos como nunca había tenido la empresa.

Pasaron dos años, y la situación de los trabajadores era desesperada, las subvenciones estatales se habían acabado y nadie los contrataba. En realidad nadie contrataba a nadie, ya que las otras empresas habían empezado a hacer lo mismo que el pionero, y lamentablemente hombre del año por las revistas de economía, Señor Gutiérrez había hecho en su empresa. Por tanto el país pasaba por su peor crisis laboral de la historia, se preveía que en una década nadie tuviese trabajo. Exceptuando claro los policías, guardias de seguridad y militares, dados que los robots positronicos no podían dañar a un ser humano gracias a la primera ley.

De eso hablaban un grupo de amigos, todos antiguos trabajadores del señor Gutiérrez, en un parque. Antiguamente se hubiesen reunido en un cafetería, pero ya no podían gastar en trivialidades.
-Pero a ver, yo no lo entiendo. Si no tenemos trabajo no tenemos sueldo, si no tenemos sueldo, no podemos comprar, y por mucho que produzcan esos robots, si la gente no compra lo que producen la economía no funciona. ¿No?
El que hablaba era el mas alto de los tres, que llevaba una frondosa barba para no tener que gastar en productos de afeitado, cada uno ahorraba como podía.
-No es exactamente así- Dijo el mas joven de los tres, que llevaba un libro en la mano titulado “Fundamentos de la Positronica”- no nos venden a nosotros, pero venden fuera, a la China a la India o a los países Árabes que llevan emergiendo desde principios de siglo.
El tercero hablo ahora, por primera vez en la conversación, era un hombre escuálido, y con cabello gris y había sido el contable de la empresa.
-Tendría que haberlo visto. Si le hubiese dicho que no se podía ahora estaríamos todos trabajando.
El antiguo contable era un hombre deprimido, a raíz del despido todo el mundo le había echado la culpa. Lo que le había hecho perder la fuerza vital. Al final hasta su mejer le dejo, alegando que ya no era el mismo hombre con el que se caso.
-No te tortures hombre- dijo el hombre de la barba- si no hubiese sido el hijo de puta del Gutiérrez lo habría hecho cualquiera, todos son de la misma calaña.
Permanecieron callados un rato, viendo la tarde pasar, como cada día desde hacia mucho tiempo.
-¿Alguien sabe algo de Manu?
El que lo pregunto fue el hombre de la barba, ya que Manu había sido uno de sus mejores amigos dentro la fabrica.
-Creo que se fue a buscar trabajo a Marruecos, pero no se nada de el.
El contable dijo estas palabras sin mirar a ningún sitio en concreto, simplemente mirando el cielo.
-Espero que tenga suerte, era un buen tío el Manu.
Y así pasaron una tarde mas, perdiendo un poco mas las esperanzas.

Paso otro año ya la situación se volvió desesperada. Ante tal cantidad de parados, una tasa de paro del setenta y ocho por ciento, el sistema económico del país estaba abocado al colapso en pocos meses. No así el de las empresas, que tras contratar seguridad privada seguían con su producción ininterrumpida y su venta a países extranjeros.
Los ciudadanos estaban ya en las ultimas, al estado le era imposible pagar el subsidio de paro por lo tanto los ingresos de las familias eran nulos, y muchos habían gastado ya sus ahorros y vendido la mayoría de sus pertenencias a aquellos que aun tenían un sueldo, es decir los militares, la policía, los de seguridad privada y como no los políticos, que extrañamente conseguían encontrar dinero para sus sueldos a pesar de no poder pagar las ayudas a los ciudadanos.
Los ciudadanos indignados se habían reunido delante de las fábricas que antaño les dieran trabajo. En un vano intento de recuperar sus puestos a base de protestas.
Y en una de estas protestas se encontraban tres ex-trabajadores de la empresa del Sr. Gutiérrez, uno de ellos aun llevaba una poblada barba, el otro aun se lamentaba de ser culpable de la situación actual, y el otro llevaba un libro bajo el brazo titulado “Positronica Avanzada”
El barbudo acababa de lanzar un tocho al interior de la fábrica mientras lanzaba insultos dirigidos al dueño. El tocho se hizo añicos contra el suelo de cemento de lo que, en otro tiempo, había sido el aparcamiento de los empleados. El insulto se mezclo con el ruido general.
-Hay que hacer algo ya hostia- dijo el barbudo- ayer mi hijo me dijo entre llantos que tenia hambre, y a mi se me cayo el alma al suelo. O cambia esto ya u os juro que entro a la casa de uno de esos perros del sistema y les robo la nevera. Porque mi hijo no va a pasar hambre, eso os lo aseguro.
-¿Y que podemos hacer si tienen el control de todo?- la voz del contable había ido perdiendo fuerza con el tiempo, y sus amigos se temían que su fuerza de voluntad cediese y acabara cometiendo suicido. No seria el primero en hacerlo.
-Se puede hacer algo. – Los dos compañeros miraron al joven extrañados- solo necesito entrar a al fabrica, y lo solucionare.
-¿Que propones muchacho? Si realmente sabes como arreglar esto los que estamos aquí te abrimos camino a la fábrica a base de cojones si hace falta, que somos más que esos perros.
-No, para que el plan funcione nadie bebe saber que he entrado. Si no el sabotaje no funcionara
-Sabotaje, me gusta esa palabra. Vamos a joder al puto Gutiérrez.
-¿Pero como vas a entrar? es muy difícil colarse.
-Difícil pero no imposible. Oí que el antiguo conserje se llevo una copia de las llaves, y seguro que no han cambiado las cerraduras porque nadie se lo esperaba.
Los otros dos se miraron, si el joven estaba tan loco como para entrar solo aquel podía ser un buen plan.
-Supongo que sabes lo que haces muchacho, si estas tan hasta los huevos como yo seguro que te puedes arriesgar a esto. Busquemos al conserje, si aun anda por aquí.

Por suerte para ellos el conserje aun estaba allí, manifestándose con los demás. Le explicaron el plan y accedió a ayudar. Fue a por las llaves a su casa y aquella noche el joven manifestante entro de hurtadillas en el edificio. Salio a la media hora. Y al día siguiente los robots de la empresa se negaron a obedecer la orden de trabajar.

miércoles, 24 de agosto de 2011

Relato: El Imperio Atemporal. Parte VI. Final

El Imperio Atemporal. Parte VI

Por la mañana se los encontró desayunando, con el ambiente sombrío que los había acompañado desde que llegaron al refugio. Guillier fue el primero en percatarse de su presencia.
-Buenos días Barek. Tienes mala cara, ¿no has dormido bien?
-No he dormido nada, llevo toda la noche pensando.
-Deberías darte una ducha y no romperte tanto la cabeza, en breve recibiremos instrucciones para nuestro próximo movimiento. Y también deberías afeitarte, tienes cara de vagabundo.
-Ya habrá tiempo para eso. Creo que ya se que paso en el ataque al Nexo.
Odell lo miro por primera vez en la conversa.
-¿Sabes quien es el traidor?
La voz de Odell era ruda, no escondía las ganas de encontrar a quien los había vendido.
-No hay ningún traidor- Barek se sentó, tomo aire y empezó a hablar intentando ser lo mas claro posible- Guillier dijo el otro día que parecía que el Imperio supiera de antemano que iríamos allí. Y eso fue lo que paso, lo sabían. Esta noche pensé en todo lo que me contó Guillier sobre la formación del Imperio, y entonces me acorde de una de las paradojas del Imperio, es algo complicado que se estudia en la carrera. Básicamente el hecho de los viajes temporales genera una serie de complicaciones lógicas que sin embargo no afectan al flujo temporal. El caso es que la paradoja en cuestión dice que en el Imperio todo ocurre a la vez, aunque uno solo ve lo que tiene delante. Es decir, que nosotros como entes nos construimos una realidad basada en nuestras experiencias, para un individuo concreto solo ocurre aquello que vive. Pero el Imperio esta por encima de los individuos, es un ente enorme que se extiende por todo el tiempo y es ajeno a el. Para el Imperio, es decir para su burocracia civil y militar, todo ocurre al mismo tiempo, solo hay que ir a ese momento para actuar con un hecho concreto. Por eso nos tendieron la emboscada, porque para ellos era algo que ya sabia.
Sus dos compañeros se miraron extrañados, entonces Guillier se hecho atrás en la silla y empezó a acariciarse el mentón con mirada ausente, Odell miro extrañado a Barek y sin abandonar el tono rudo le espeto:
-¿Como coño iban a saber que íbamos si no habíamos ido aun? Eso es una tontería.
-Se que cuesta de entender, intentare poner un ejemplo. Si las leyes Imperiales lo permitiese uno podría ir a su propio nacimiento. O ir a avisarse de que no hiciera aquello o lo otro porque le traería problemas. Podría hacerlo porque tendría el conocimiento de antemano de que iba a ocurrir. El Imperio es lo mismo pero a gran escala. Hay que mirar el tiempo con una mirada amas amplia. Yo ahora estoy aquí, es lo que veo y lo que vivo, pero al mismo tiempo otra versión de mi mismo esta graduándose en la universidad, o esta dando sus primeros pasos, en algún momento del Imperio yo estoy naciendo y yo estoy muriendo, el que yo ahora no lo pueda ver no hace que no existan esos momentos.
-Ya veo por donde vas Barek- Guillier tenia un tono de preocupación en la voz- pero según tu razonamiento no podemos derrotar al Imperio, puesto que si todo ocurre a la vez, si en algún momento venciéramos, estaría ocurriendo ahora y por tanto el Imperio caería, pero como el Imperio aun permanece, eso quiere decir que nunca caerá. Ya que en el momento que caiga desaparecerá y la realidad será otra.
-Me estáis dando dolor de cabeza, yo soy un simple soldado, no un cerebrito como vosotros. ¿De que estáis hablando?
-Odell, viejo amigo- Guillier se reclino hacia delante y miro a Odell con una seria mirada- Por mucho que luchemos el Imperio no caerá, pues aun permanece, no podemos cambiar el tiempo porque el Imperio se lo a cargado.
-¿Estas diciendo que Geler y los demás han muerto por nada? Que aunque hubiéramos volado los tres Nexos el Imperio hubiera seguido
-No, estoy diciendo que nunca hubiéramos podido volar los tres Nexos. Aunque para nosotros nada había ocurrido cuando aun preparábamos el plan, para el Imperio había pasado todo. Estaba pasando de hecho.
Odell se levanto, cogió la silla y la estampo contra la pared. Se fue hacia la ventana, retiro las cortinas, por primera vez desde que llegaron, y se quedo mirando fijamente el paisaje herrumbroso que ofrecía la ciudad, finalmente, sin girarse, hablo con una voz sombría y cargada de odio.
-¿Entonces es imposible que caiga el Imperio?
Guillier soltó un suspiro, y contagiándose del tono sombrío de la situación respondió casi con un susurro.
-Mucho me temo que si. Este puede ser el fin de Siglo y de todo por lo que hemos luchado
-Se puede hacer- Guillier y Odell se giraron ante la entusiasta observación de Barek, tan poco apropiada para la situación.- Debe haber una manera, el Imperio lo hizo, el Imperio cambio el tiempo.
-Pero cuando lo hizo no había Imperio que controlara el tiempo. ¿No Guillier?
-Exacto, Odell tiene razón, no había nadie que controlase el tiempo.
-¿Y que mas da? Hubiese alguien o no que lo controlase el Tiempo, este estaba. Había pasado, presente y futuro, desde el punto de vista individual, pero el Tiempo era algo mas grande, aunque nadie lo estuviera viendo todo ocurría a la vez. Pero el imperio lo cambio, de una manera u otra lo cambio.
-Vale esto es mas de lo que puedo soportar- Odell cogió otra silla, la anterior estaba rota, y se sentó- yo voy a seguir comiendo, y cuando hayáis acabado de comeros el coco me hacéis un resumen.
-Barek, lo que dices suena a teoría improbable. Si antes del Imperio ya ocurría todo a la vez ¿como lo cambiaron?
-No lo se, pero la existencia misma del Imperio indica que se puede. Tu mismo dijiste que se pasaron años calculando cosas sobre el tiempo y sus alteraciones antes de actuar, quizás ahí este la clave. Si consiguiéramos esos estudios tendríamos una oportunidad de vencer. ¿Solo conquistaron una unidad Temporal verdad?
-Si. La unidad Provincial Sub-12347. Más atrás es desaconsejable ir, dado que el ser humano aun esta evolucionando y podría alterar el tiempo radicalmente. Podríamos desaparecer como especie, y eso no lo quiere ni el Imperio ni nosotros.
-Y si hay una mentira más en el Imperio, y si la UP sub-12347 no es la última, ¿y si hay una más atrás? Una Unidad Temporal donde se esta luchando por conquistarla y establecer la colonia.
-mmm… podrías tener razón Barek. Al fin y al cabo si todo esta ocurriendo a la vez, esa lucha forma parte del Imperio, si se elimina- Guillier abrió los ojos como platos y una sonrisa afloro en sus labios- no habrá imperio.
-Por lo menos no unidades sub temporales, después seria cuestión de hacer caer al imperio en las unidades futuras, ¿pero es un principio no?
-Es un gran principio.
Odell levanto la cabeza, aunque había dicho que no tomaría parte lo había escuchado todo.
-¿Entonces solo tenemos que ir a esa unidad en guerra y patear al Imperio no? Eso lo se hacer bien.
-Odell, reúne todas las armas que puedas y tráelas aquí antes de dos horas. Barek, te daré las claves de acceso y comunicaras todo esto a los grupos que estén en un radio de cinco unidades temporales, eludiendo las Unidades Imperiales y Senatoriales y diles que lo expandan por todas las unidades. Yo ira a comunicarme con el consejo central. Vamos a poner en marcha el plan para acabar con el Imperio.

Guillier le dio las claves de acceso al sistema de comunicación de Siglos a Barek y le indico donde debía ir para hacer el comunicado. Resulto ser un edifico abandonado de las afueras de la ciudad, donde supuestamente Siglo había instalado un sistema de crono transmisión de datos.
Cuando andaba por la calle intentando disimular su nerviosismo se acordó de una cosa y se giro. Tal y como había esperado allí estaba el.
-Buenos días yo, se lo sorprendido que estas de verme.
“Es extraño tener la misma conversación dos veces, pero no debo decirle nada de lo ocurrido”
-Lo que me sorprende es esa barba- el Barek del pasado hablaba de forma jovial, ajeno a todo lo que tendría que vivir en breve- ¿acaso acabare perdiendo la buena costumbre de ir aseado?
-Es mas complicado, simplemente hay momentos en que priman otras cosas- “Ahora se lo complicado que es resistir la tentación de avisarle, si al menos pudiera decirle que avisara a Pavelec de que saltara lejos de la granada, o avisar a Geler para que no le diera el trozo de pared en la pierna. Pero si cambio algo quizás nunca llegue a la conclusión para acabar con el Imperio. El ahora viene de ser desalojado”, Barek miro calle arriba, e intento poner voz causal al hablar- ¿Los soldados verdad? Siempre con sus buenos modales.
-Si, se creen muy importantes tras sus cascos. ¿Dime, cuanto tiempo pasa entre tú y yo?
“Que inocente era en mi ignorancia”
-Sabes tan bien como yo que no te lo puedo decir, no quisiera que mi realidad cambiara. Pero como soy tu tanto como tu eres yo se que es una broma.- “Tengo que seguir adelante, la información debe ser transmitida”- Te invitaría a un café, pero tengo algo de prisa así que adiós, yo del ayer.
“Debo parecer tranquilo, no puedo dejar transmitir inquietud, soy demasiado perspicaz”
Barek forzó una sonrisa, aun sabiendo que no acabaría de convencer a su versión del pasado.
-Claro, adiós yo del mañana, suerte y bueno, no me desees suerte, total tú ya sabes que me pasara.
“Si, se que te pasara, y no se lo deseo a nadie.”

Barek siguió si camino, las indicaciones dadas por Guillier habían sido muy precisas, y Barek estaba acostumbrado a seguir indicaciones para ir a lugares que no conocía, era algo básico en el trabajo de campo. Después de una media hora andando estaba ya a las afueras de la ciudad, en un barrio poco concurrido y de calles estrechas y sucias. Entonces noto más que oyó unos pasos detrás de él. Cuando se giro vio a un grupo de soldados que le cerraban la calle mientras los transeúntes huyan del lugar. Dio media vuelta y empezó a correr calle arriba, pero fue inútil, mas soldados aparecieron por delante, y le apuntaron con las armas.
-Ciudadano deténgase- La voz metálica proveniente del casco estaba desprovista de cualquier rastro de humanidad.- Deponga sus armas, ponga las manos detrás de la cabeza y túmbese. No intente resistirse.
“Si me capturan sabrán el plan. No soy capaz de aguantar un interrogatorio Imperial. No pueden capturarme”
Barek saco su pistola del cinturón, y con una puntería que ni el sabia que tenía disparo al soldado, impactando en pecho.
“No sabrán el plan, yo he sido tonto y me he dejado cazar, pero Odell y Guillier son veteranos, harán saber el plan y acabaran con el Imperio”
Barek volvió a disparar.
Otro disparo. Todo había pasado en segundos, pero para Barek parecía una eternidad, allí rodeado de soldados y disparando sin preocuparse por su seguridad.
-¡Abran fuego!
A la orden del oficial los soldados apretaron el gatillo y dispararon.
El sonido de quince fusiles al disparar fue lo último que oyó en vida Barek.

Relato: El Imperio Atemporal. Parte V

El Imperio Atemporal. Parte V

Guillier abrió una tapa de alcantarilla y bajaron todos por ella.
Barek empezó a correr por los pasillos subterráneos.
-Quieto ahí estupido. Y ven aquí
-Pero Odell tenemos que escapar.
-Si, pero no por ahí. ¿Lo tienes listo Guillier?
Guillier había sacado de su mochila un extraño aparato, consistente en un cetro cilíndrico y cuatro plataformas extensibles que lo rodeaban.
-Ya esta, Barek, ven aquí. Coloca los pies en la plataforma y no te muevas mucho- Guillier sostenía una especie de mando conectado por cable al cilindro- cinco días, es lo máximo que puede hacer sin dejar rastro. Vamos allá.
Apretó un botón y el cilindro empezó a brillar, empezó a hacer un extraño ruido y entonces la luz se intensifico, cegando a Barek, que hizo acopio de voluntad para no moverse como le había dicho Guillier. Cuando la luz se apago seguían en la alcantarilla.
-Que a pasado- Barek miro a su alrededor sin entender nada- Porque nos quedamos aquí parados, nos persiguen.
-Ya no, ese aparatito de Guillier nos ha salvado el culo. Dime Barek, ¿oyes algo?, ¿disparos, pasos?
Barek escucho, ciertamente, no se oían pasos, ni disparos, nada de lo que hacia un segundo se escuchaba detrás de él.
-No se oye nada, ¿pero que ha pasado?
Guillier se levanto al terminar de recoger el aparato, lo miro y con una media sonrisa le dijo.
-Vaya, pensé que eras un experto en viajes temporales y ni siquiera te has dado cuanta de que acabas de realizar uno.
-Pero, es imposible, ese pequeño cilindro no puede generar energía suficiente para un viaje temporal.
-Si que puede Barek. Te lo explicare en el refugio. Que por cierto Odell, ¿donde tenemos que ir?
-Lo mejor será ir al refugio de la calle 65, esta vació. Según recuerdo. Allí pensaremos el plan de acción. Vamos.
Guillier saco de la mochila ropa de calle.
“Parece que lo tenían todo preparado”
Se cambiaron antes de salir y se dirigieron al refugio con cierta rapidez pero sin parecer nerviosos, aunque ninguno dejo de echar miradas nerviosas por si los seguían.
Llegaron al refugio al amanecer, Odell inspecciono el lugar antes de que entrasen los demás. Como había dicho estaba vació.
-Acomódate Barek- dijo Guillier mientras se tumbaba en el sofá- pasaremos aquí unos días hasta saber si la situación se a calmado. Intentare contactar con los otros grupos, pero ahora necesito dormir. Tenemos duchas por si te interesa, y otro sofá si quieres dormir.
-Vaya que comodidades para alguien que casi muere hace un momento. Y no tenemos una cama cómoda, los sofás me dan dolor de espalda.
-No te pongas así Barek, todos estamos jodidos por la muerte de nuestros amigos, a los que por cierto conocíamos mas que tu. Y la cama se la ha quedado Odell, si la quieres quítasela.
-Ni en broma me enfrento a el. Me daré una ducha. Por cierto, dijiste cinco días, ¿hacia delante o hacia atrás?
-Cinco días al pasado, cinco días antes de que todo ocurriera. Si a mi también me gustaría avisarles, pero antes quiero saber que ha pasado.

Barek se dio una ducha larga, y tubo tiempo de pensar. De pensar en lo rápido que había pasado de ser un respetado Operario a ser un criminal envuelto en tiroteos. Pensó en el profesor Pavelec, en Henrietta, en Kyle y en el viejo Geler, los había visto morir, se habían sacrifico para que el viviera, y hasta hacia poco ni siquiera se había aprendido sus nombres. Supo que nunca los olvidaría, aquel combate le había cambiado la vida para siempre.
Cuando acabo de ducharse se tumbo en el sofá y se quedo profundamente dormido.

Cuando despertó Guillier se había marchado, se encontró a Odell comiendo en la cocina.
-Ya era hora que despertaras. Estaba a punto de sacarte del sofá a patadas.
Barek no dudo de que Odell hablara en serio.
-Lo siento, lo de anoche fue intenso, necesitaba descansar.
Barek tomo asiento y se sirvió un poco de puré, que al parecer era la comida del día.
-Que un tío tan mierdas como tu este aquí y Geler se quedara atrás.-Odell negó ligeramente con la cabeza- nunca entenderá como funciona este mundo.
-Lo siento, yo tampoco quería que Geler muriera.
-Veinticuatro años huyendo y acaba así- Odell parecía no hacer caso de Barek, como si hablara solo para si mismo, entonces se giro hacia el, y por un momento su duro rostro se suavizo- Se que no es culpa tuya, alguien nos traiciono y nos tendieron una trampa. Es solo que, Geler era un tío grande. ¿Sabes que se escapo de las minas de la UP 12347?
-¿Como? Esa unidad Temporal es una prisión de máxima seguridad en el culo del tiempo, ningún preso sale de allí con vida.
-Eso es lo que dice el gobierno. Yo he estado allí, como guardia antes de desertar del ejército. Es peor de lo que dicen, aquello es el infierno. En esa etapa de la tierra la atmósfera casi ha desaparecido, es difícil respirar y el calor es insoportable, por no hablar del a radiación, pocos son los presos que sobreviven mas de quince años sin morir de cáncer, aunque muchos mueren antes por algún accidente, o muerto por algún guarida o por suicidio. Los guardias llevan trajes especiales y no están allí más de un mes de guardia.- Odell tenia la mirada perdida, como si estuviera en aquel lugar y no allí con Barek- los presos son obligados a cavar, aquella UP es una explotación minera con mano de obra esclava, sacan todos los minerales de la tierra, y lo envían a otras unidades, por eso no hay minería en ninguna otra parte del imperio. Geler entro allí a los veinte años, según me dijo acusado de atacar a un guardia que intentaba apresar a su padre, aunque nunca supo por que lo apresaban. Ese viejo testarudo sobrevivió allí nueve años, estudiando la manera de salir. Nadie sabe como lo logro, y nunca me lo dijo, solo me contó que había habido mucha sangre como para acordarse de nada mas, no volví a preguntar. Desde entonces se convirtió en el hombre mas buscado del Imperio, aunque nunca dijeron que se había escapado, no podían admitir que su seguridad había fallado. Desde su fuga estuvo veinticuatro años huyendo, sin que nadie lo atrapara. En una de esas contactó con Siglo, y allí nos conocimos. Y ahora lo he visto morir, al hombre más valiente, sabio y duro que haya conocido. Solo espero que se llevara a muchos por delante.
Barek no sabia que decir, Odell realmente admiraba a ese hombre, y Barek apenas lo había conocido. Por suerte para el, la puerta se abrió y entro Guillier, salvándole de la incomoda situación.
Odell guardo la pistola, que Barek ni siquiera se había percatado de que hubiera desenfundado.
-Y bien Guillier ¿sabes ya que ha pasado?
-He contactado con las otras unidades, que siguiendo el protocolo también han cambiado de tiempo. El grupo de Hegert esta cinco días después de la operación, dicen que también fueron emboscados y que solo han sobrevivido el y Jaalen, aunque esta herido. Del grupo de Preland no se nada, puede que todos hayan caído.
-¿Y tu contacto en el gobierno que?
-Nada, es como si se hubiera esfumando.
-Seguro que el muy carbón nos traiciono, seguro que era un agente del gobierno y nos engaño desde el principio.
-No, mi contacto odiaba al Imperio tanto como tu o como yo. Lo mas seguro es que también lo capturasen. Todo es muy raro, es como si supieran de ante mano que iríamos allí. Alguien de dentro les pasó la información, alguien era un doble agente.
Odell se giro a Barek.
-Quizas sea este tío. Es nuevo y no sabemos si esta comprometido.
Barek sintió miedo, si Odell pensaba que era un traidor no dudaría en matarlo allí mismo.
-Yo n..no..no.. s-s-solo hice lo que me pedisteis, n-n-nada mas
-No es el Odell. Desde que lo atrapamos a estado con nosotros y no tuvo contacto con el exterior, además no sabia nada del plan.
-Pues entonces ya me dirás quien fue.
-No lo se Odell, pero pienso descubrirlo. De momento nos quedaremos aquí, quizás recibamos nuevas órdenes o algo.

Pasó un día aburrido, el refugio consistía en un pequeño apartamento de cuatro habitaciones, donde no había mucho que hacer. Sus acompañantes tampoco estaban muy habladores, sin duda afligidos por la muerte de sus compañeros, así que Barek prefirió no molestarlos. Personalmente el solo había conocido al profesor Pavelec, el resto eran unos desconocidos para el, y aunque le había afectado su muerte no podía compartir todo el dolor de los otros dos.
Al día siguiente Odell salio para abastecerse de armas, de un arsenal secreto que presuntamente tenia Siglo en las inmediaciones, así que Barek se quedo a solas con Guillier, compañía más grata que Odell.
Se pusieron a jugar a cartas para matar al tiempo, pero Barek estaba intrigado por una cuestión, y no tardo mucho en formular la pregunta que le rondaba por la cabeza desde hacia un tiempo.
-Dime Guillier, ¿que era aquel aparato que nos llevo cinco días al pasado? Nunca había visto algo así y soy Operario
-Los Operarios sois los que menos sabéis de aparatos crono-transportadores. Ese aparato es una estación de viaje en el tiempo portátil para cuatro personas, las hay mas grandes y mas pequeñas. A cada Inspector le dan una, y yo me lleve la mía cuando deje mi puesto.
-Espera, espera. Por partes. ¿Eras Inspector? Ese es un puesto importante en la burocracia, ¿porque lo abandonaste? ¿Y que es eso de aparatos portátiles?
Guillier sonrió. “Al parecer le parece graciosa mi ignorancia, a mi me parece una putada”
-Era Inspector de grado B, de los más altos, pero me harte de ver como el Imperio explotaba a la humanidad por el beneficio de unos pocos. Y más aun sabiendo la verdad sobre el Imperio. ¿Estas preparado para que eche por tierra todo lo que creías verdad?
Barek asintió, al fin y al cabo ya no tenia nada que perder y estaría bien saber de que iba todo por una vez.
-Muy bien. La humanidad no siempre ha sido así, supongo que eso ya te lo contó el profesor, antes de que el Imperio conquistara el tiempo la humanidad seguía un curso diferente. Nuestro Emperador era en principio un rey de uno de los muchos periodos que tenia la humanidad, pero con una peculiaridad, en su época se descubrió el viaje en el tiempo, y entonces empezó la conquista. Y ahí es donde entra ese aparato que te parece tan curioso. Supongo que te enseñaron en la escuela que el Imperio se hizo con valerosos soldados y Operarios que eran llevados a tiempos remotos y dejados a su suerte. Y que mientras los valerosos soldados protegían a los Operarios de la población hostil, estos construían un Nexo con el material que se habían llevado consigo, y cuando el Nexo estaba construido llegaban los refuerzos para invadir y controlar esa Unidad Temporal, que rápidamente aceptaba el gobierno benigno y sabio del Emperador. Pues bien todo eso es una de las mayores mentiras de la historia. En realidad los soldados podían viajar adelante y atrás en el tiempo con aparatos como el que viste, bueno con aparatos mas sofisticados ya que eran individuales e integrados en el traje de combate y que además permitía la teleportacion, lastima no tener alguno de esos, pero solo los tienen los soldados de Operaciones Especiales, como los que nos emboscaron. No había Operarios por ningún lado, lo siento nunca fuisteis héroes. Las unidades Temporales por encima de la Unidad Imperial fueron faciles de conquistar, la fin y al cabo solo habia que conseguir que el Imperio no cayera y gobernase eternamente a partir de ese punto, parece difícil, pero si controlas los viajes en el tiempo es bastante sencillo. Las unidades por debajo de la Unidad Imperial, llamadas Sub-Unidades Temporales como sabrás, fueron un poco más complicadas. Por lo que he podido entrever, que es mas bien poco, estuvieron años haciendo complicados cálculos y estudios sobre deriva temporal, tocar el pasado era algo complicado, el mas leve error y todo el plan se desmoronaría. No se como lo hicieron, deben ser datos súper clasificados o algo así, pero consiguieron establecer las 12347 Unidades sub-temporales de un solo plumazo. Conquistaron una única unidad, la más antigua, y prepararon las cosas para que fuera la propia deriva temporal la que ayudase a crear el Imperio. No se muy bien lo que hicieron pero supongo que establecieron provincia en esa unidad y entonces alteraron toda la historia, es como si el Imperio hubiera nacido en ese momento y fuera lo normal. De ahí que ahora no haya historia. Pero ya te digo que esto es más fruto de charlas y reuniones sobre el tema más que un análisis minucioso. Así con el Imperio ya configurado como lo conocemos hoy se crearon los Nexos y los Operarios, para que todo el mundo creyese que viajar en el tiempo era algo complicado e imposible de hacer sin esos aparatosos Nexos. Los siento, pero sois una gran mentira, a veces los Operarios me dais pena, pero entonces pienso que tenéis ventajas fiscales y tarjetas de prioridad y veo que no esta tan mal. Al menos no participáis en la gran mentira de manera consciente.
Barek no tenía palabras, le habían desmontado en un momento todo lo que sabia de viajes en el tiempo, ingeniería e historia.
-Imagino como te sientes, yo también me sentí consternado al principio. Claro que a mi no me soltaron de golpe como a ti. Yo lo fui descubriendo poco a poco. Ni siquiera los Inspectores de grado B saben esto, y no todos se preocupan por averiguarlo.
El resto del día Barek estuvo como ausente, meditando lo que acababan de contarle. Y en su mente se fue fraguando poco a poco la respuesta a lo sucedido. Tras una noche apenas sin dormir llego a la conclusión mas funesta a la que había llegado nunca, y tenía que contárselo a sus compañeros.

martes, 19 de julio de 2011

Relato: El Imperio Atemporal. Parte IV

El Imperio Atemporal. Parte IV

La cena había consistido en comida precocinada, más barata y fácil de adquirir según dijeron. Durante la comida le presentaron a los miembros del grupo, pero después de la cena no recordaba más de dos nombres, Kyle, el chico joven y Geler, el viejo del bar, supuso que recordaba aquellos nombres porque había tenido más trato con ellos. Todo esto lo pensaba desde la relativa comodidad de su nueva habitación. Se suponía que tenía que dormir para estar descansado antes de pasar a la acción. Pero con todo lo ocurrido, con ese giro tan grande que había dado su vida en tan pocas horas, lo ultimo de lo que tenia ganas era de dormir. Su cabeza no paraba de darle vueltas al asunto de atacar a un Nexo, además de forma coordinada, pues otros dos grupos harían lo mismo con los otros dos Nexos de la UP. Todo ello le parecía muy irreal, como si se encontrase inmerso en una mala novela de terroristas y donde el era de los malos, casi esperaba que entrase el héroe por la puerta para matarlo en nombre del Imperio. Se estremeció al pensar que quizás fuese así como acabase todo si fallaban.
No sabia cuantas horas habían pasado hasta que alguien llamo a la puerta, entonces miro el reloj de la pared y vio que ya pasaron las seis horas que le habían dado para descansar.
Se levanto y fue hacia la puerta, cuando la abrió vio al hombre grande y de gorro de lana, del cual no recordaba el nombre.
-Es hora de ponerse en marcha- dijo con una voz grave y carente de matices, una voz neutra que no dejaba ver las intenciones detrás de las palabras.
El hombretón se puso a andar pasillo abajo sin mirar si Barek lo seguía o no. Tras unos segundos de aturdimiento este lo siguió y se puso a su lado.
-Perdona que te lo pregunte- comenzó a decir Barek mientras se esforzaba en seguir el paso acelerado de su guía- pero anoche estaba un poco sorprendido y no me quede con todo lo que se dijo en la cena, así que, podrías recordarme tu nombre?
El hombre del gorro de lana siguió callado un buen rato, y cuando Barek había perdido la esperanza de poder entablar conversa con su acompañante este volvió a hablar con la voz monótona.
-Me llamo Odell Jackman y soy al único al que deberás hacer caso durante la misión si quieres salir con vida- entonces miro a Barek con unos ojos que podrían amedrentar al mas valiente, y Barek no era el mas valiente precisamente- eres el único de la unidad que no ha recibido entrenamiento, incluso el profesor sabe disparar un rifle y ponerse a cubierto. Tu eres un civil que nunca a cogido un arma, si no haces lo que te digo puedes causar problemas durante la misión y estropearlo todo. Hazme caso en todo momento y ponte siempre a cubierto para que no te vuelen la cabeza, si no cumples esos dos puntos, por mi te pueden acribillar a balazos, pero no dejare que estropees la misión. ¿Ha quedado claro?
-Por supuesto- Barek intento que su voz no sonase patética, pero tenía la impresión de que había fallado- ¿Crees que habrá combate de verdad?
-Esperamos que no. Pero es una opción que se ha contemplado. La idea es que una vez destruido el Nexo, junto con los otros dos, el Imperio desaparecerá y nosotros estaremos viviendo una vida diferente o algo así. No me quedo muy claro, pero lo único que quiero es acabar con este Imperio de mierda.

Llegaron a la sala donde habían cenado, la mesa estaba a un lado y en centro de la sala Barek vio cajas con armas.
“Genial, no esperan combate pero tienen todo un arsenal, porque será que me da tan mala espina todo esto.”
-Buenos días Barek. ¿Has dormido bien?
-No he dormido nada profesor. –respondió Barek mientras miraba a los integrantes del grupo. Todos vestidos de negro- ¿para mi también hay traje de espía?
-Veo que estas de buen humor, eso es bueno, y si tenemos un traje para ti
“De buen humor nada, nunca pensé ir de buen humor a la muerte” con ese pensamiento Barek recordó algo, quizás no fuese nada pero tenia que contárselo a sus nuevos compañeros.
-Profesor, y bueno también al resto del grupo. El otro día estuve arreglando el Nexo y pararon el trafico, con la consecuente evacuación- sus compañeros le escuchaban atentos, parecía que ninguno de ellos estaba tan tranquilos como parecía de entrada- unos soldados me sacaron de allí. Supongo que no es nada, posiblemente fuesen solo soldados de paso, ya sabéis como va eso.
Odell, miro a Pavelec, mientras el resto del grupo guardaba silencio.
El profesor hablo con voz tranquilizadora.
-No os preocupéis, nuestros contactos dentro del gobierno nos han asegurado de que el Nexo estará vació a esas horas, excepto los servicios de limpieza, pero el plan ya tenia eso en cuanta. ¿No es así Señor Guillier?
El hombre de pelo dorado y gafas parecía una caricatura de soldado con ese traje y la pistola en el cinturón. Pero su voz sonó totalmente tranquila cuando hablo
-Ayer mismo confirme este hecho con nuestro enlace, todo estará despejado, no hay de que preocuparse.
-¿Lo ven? Gracias por la información Barek, debían ser solo maniobras de traslado.
El profesor dijo esto mirando a Odell, que sin decir palabra se coloco otra pistola en el cinturón, mientras en la espalda se acomodaba una escopeta, y cuando parecía que había acabado de coger sus armas metió un par de granadas de humo en su chaleco y una banda con granadas explosivas cruzada en el pecho y se puso a cargar un fusil de asalto.
-Odell, solo eran maniobras
Pavelec dejo un tono de desafió en esas palabras, Odell no dijo nada, solo acabo de cargar el fusil y empezó a andar por el pasillo.
-Estoy con Odell- dijo el viejo Geler- no he estado fugado la mitad de mi vida por ir confiado por ahí.
Dicho esto hecho mano de unas cuantas pistolas y dos escopetas y siguió a Odell.
El ambiente era tenso, por eso las palabras de Pavelec no fueron más que un susurro.
-Toma un traje y ve a cambiarte, partiremos de inmediatos.

Se dividieron en dos grupos que salieron con veinte minutos de diferencia del refugio, que resulto ser el sótano de una tienda de electrodomésticos. Barek iba con el profesor Pavelec, el hombre trajeado, al que Pavelec había llamado Guillier en la reunión del grupo, y con la chicha joven de la cual no recordaba el nombre y le daba vergüenza preguntar. Cuando salieron al exterior los recibió una noche oscura, nublada, fría, una noche tétrica y poco acogedora. Se subieron en un coche negro, uno de esos modelos antiguos sin ventanas que se habían fabricado para las clases mas desfavorecidas, un modelo supuestamente barato, pero que acarreaba defectos de fabrica debido a la baja calidad de las piezas y que pasaba mas tiempo en el taller que en la carretera, lo cual hizo que no fuesen muy populares, nadie quería un coche que no funcionase y que además fuera feo, aunque lo vendieran por un precio irrisorio. Pero muchos no podían permitirse otra cosa, y por ello aun se veían estos modelos circulando.
Conducía la chica, mientras los demás estaban en la parte de atrás, intentando no ser vistos, algo fácil dado que las calles a aquella hora estaban casi vacías. Finalmente llegaron a un callejón oscuro donde aparcaron, por las indicaciones que Barek vio en las calles estaban a un par de manzanas del Nexo.
-Parece que nadie nos ha visto- dijo la chica mientras asomaba la cabeza por la esquina para ojear la calle- y vamos bien de tiempo, lastima que ahora venga la parte desagradable.
-¿Que parte desagradable? ¿Por que soy el único que no conoce el plan?
-Haces demasiadas preguntas Barek, y no hay tiempo para responder. Pero ahora veras la parte desagradable.
Guillier se agacho, y saco una palanca de su mochila, con un ruido seco abrió la tapa de la alcantarilla, encendió la linterna alumbro el negro pozo a sus pies y empezó a descender por el.
“Y yo que estaba contento de tener trabajo de campo, maldita sea mi suerte”
-Te dije que venia la parte desagradable, pero tampoco tienes que poner esa cara hombre.
“¿Como puede sonreír en esta situación?”
Cuando Guillier hizo la señal, un ligero toque a la escalera con la palanca, Pavelec empezó a descender, y cuando se volvió a oír la señal la chica le hizo un gesto a Barek para que bajara.
-Yo iré la última, para cerrar la tapa.
El rostro de Barek debía ser todo un poema, dada la sonrisa de la chica.
Barek empezó a bajar, desde abajo le alumbraban con la linterna, pero aun así tenia que ir con cuidado, ya que en la penumbra los peldaños oxidados no acababan de distinguirse bien. Finalmente llego abajo, y Guillier dio un golpecito con la palanca en la escalera. Desde arriba se oyó como la tapa se cerraba y como la chica empezaba a bajar.
-¿Y ahora que Profesor?
- Tu que crees Barek, cruzaremos por el sistema de alcantarillado hasta el nexo, hay una salida justo detrás, y el otro grupo, si todo va bien, ya debería estar dentro cuando lleguemos.
Dicho esto se pusieron a andar guiados por la linterna de Guillier, que portaba un mapa en la mano y paraba en cada intersección para consultarlo, cosa que no acabo de gustar a Barek, hubiera preferido que se conociera el camino de memoria.
Y tras un rato de andar, que a Barek le pareció eterno, llegaron a la esperada escalera que les llevaría al exterior, supuestamente en el punto convenido. La operación anterior se repitió y subieron en el orden que habían bajado.

Una vez arriba se encontraron en otro callejón, con una puerta de acero cerrada al fondo.
El profesor Pavelec sonrió y con una voz que denoto cierto alivio hablo en susurros a sus compañeros.
-Este es el punto, ahora no debemos hacer ruido, al parecer Kyle ha hecho su trabajo, fijaos en que la cámara esta desactivada.
Barek se alarmo, pero consiguió hablar en susurros
-¿Quiere decir que hemos subido aquí sin saber si nos podían ver o no? ¿No ha sido eso muy arriesgado?
-Un poco lo admito, pero de igual forma no teníamos manera de saberlo, así que teníamos que confiar en el chaval. Anda Henrietta ve y hazles la señal para que abran.
“Henrietta, vale intentare no olvidarlo esta vez”
La chica se acerco a la puerta, y dio tres suaves golpes en la superficie metálica. Al instante se oyó como se retiraba el cierre de seguridad y se abrió la puerta, tras ella estaba Odell, con su cara más seria aun de lo que había estado en la reunión.
-Llegais tarde.
-No Odell, no llegamos tarde, es que vosotros sois muy eficientes y habéis acabado antes.- El tono del profesor deja entrever que no acababa de gustarle los métodos de Odell.
Entraron todos al edificio y cerraron la puerta tras de si. Odell informo de la situación. Kyle, Geler y el habían conseguido infiltrarse en el edificio desde la azotea sin ser vistos, Kyle había desactivado el sistema de seguridad y habían reducido al equipo de limpieza, al que Geler estaba vigilando ahora. Todo había salido como la seda y no había ni rastro de soldados.
Cuando acabo su informe Odell miro a Barek fijamente, y uso una voz autoritaria para decirle que lo siguiera, Barek tenia muchas preguntas, pero ni se le ocurrió hacerlas, el gigantón de Odell le daba miedo. Llegaron todos a la sala principal, la vasta sala se hacia aun mas grande estando vacía y a oscuras, parecía que no tuviera techo.
El Profesor y Henrietta se reunieron con Kyle en el puesto de control del Nexo, mientras Geler les saludo desde una de las paredes donde vigilaba al equipo de limpieza, maniatado y amordazado, y por sus miradas, atemorizado.
Odell lo llevo ante la puerta del área de mantenimiento, Guiller se quedo a un lado vigilando.
-Abre la puerta y llévanos hasta el Generador, y después te quedas a un lado.
“Parece que no va a abandonar ese tono nunca” pensó Barek mientras abría la puerta.
Nada mas abrir la puerta el infierno se desato, Barek solo consiguió vislumbrar unas siluetas agazapadas en la oscuridad de la sala de mantenimiento. No pudo ver más porque Odell lo aparto de un empujón sacándolo de la sala y entonces soltó una ráfaga con su fusil justo antes de cerrar la puerta y apartarse, justo un segundo antes de que esta fuese agujerada por múltiples disparos realizados desde el interior.
Guiller agarro del brazo a Barek y le insto a correr hacia la sala principal, único camino posible desde allí, mientras Odell cubría su retirada.
Cuando llegaron a la sala principal la situación no era mucho mejor, el Profesor y Henrietta disparaban a los soldados que acababan de entrar desde, al parecer, todos los flancos. Kyle estaba en el suelo, sangrando, Barek no sabia si estaba vivo o muerto.
-Odell!!- El grito provenía de uno de los costados del edificio, donde el viejo Geler se protegía detrás de una columna- Esos hijos de puta sabían que veníamos, alguien la ha jodido bien.
Odell lanzo una granada de humo hacia el pasillo que acababan de abandonar, y seguidamente una granda explosiva, que detono cuando ellos ya habían alcanzado las columnas.
-¿Hay alguna salida Geler?
-Y yo que coño se Guiller. ¿Pero podrías abrir una no? Aun tienes los explosivos.
Barek se acurrucaba tras una columna mientras Odell y Geler disparaban a los soldados y se cubrían cuando estos devolvían el fuego, aunque parecía increíble los estaban manteniendo a raya. Barek miro hacia donde estaban el profesor y Henrietta, Kyle seguia sin moverse. De repente un disparo alcanzo a la chica en la cabeza, cayo despolamada, Pavelec dejo de disparar un segundo, consternado por la repentina muerte de la chica, no se percato de la granada, que provoco una fuerte explosión justo al tocar la plataforma donde se refugiaba. Los dos habían muerto en un instante, delante de Barek. Sin que pudiera hacer nada. Era la primera vez que veía morir a alguien.
Le agarraron del brazo y lo zarandearon. Era Guillier.
-Barek! Barek escucha- casi no se oía casi nada con el ruido de los disparos- No puedes hacer nada por ellos Barek. Tienes que cubrirme, abriré un agujero en la pared. ¿Me has oido? ¡Cubreme maldita sea!
Barek comprendió la situación, el profesor, la chica y Kyle habían muerto, pero ellos aun tenían una posibilidad de salir con vida.
Asintió a Guillier y se giro para disparar a los soldados. Guillier pudo cruzar hasta la pared del fondo y refugiarse tras una columna, Barek no veía que hacia desde su posición.
Siguió disparando. No sabía si sus disparos impactaban en algún soldado, pero no paraba de disparar. No supo cuando tiempo paso, ni cuando había cruzado de vuelta pero Guillier volvía a estar a su lado, y le hizo señas para que se cubriera y se tapara los oídos. Así lo hizo, y entonces la detonación hizo estallar la pared del fondo. La sala se lleno de escombros y polvo.
-Ahora, el polvo nos cumbre, ¡correr!
Barek supo que era Odell el que daba las ordenes, aunque no lo vio entre el polvo.
“Esto es un maldito infierno, debo salir de aquí, ¡debo salir ya!”
Con este pensamiento Barek se puso en pie y corrió hacia el boquete hecho en la pared.
-Yo os cubro muchachos- Geler no los siguió- estoy harto de correr y alguien tiene que hacerles pagar por los que han matado.
Guillier aun estaba a su lado, el polvo empezaba a escampar y los soldados disparaban con algo mas de tino a las siluetas que se dibujaban a través de el. Aun así Guillier consiguió atravesar la sala hasta el boquete. Donde los esperaban Barek y Odell.
-¡Geler maldito viejo! Ven aquí joder
Odell hizo ademan de volver a entrar a por su compañero. Pero Guillier le puso una mano en el hombro, y lo miro fijamente.
-Esta herido. Un trozo de pared le dio en la rodilla, apenas puede mantenerse en pie. Le he dado mis granadas. Nos cubrirá el paso.
Odell se lo quedo mirando, entonces miro al viejo, se quito su banda con sus grandas y se las lanzo a los pies de Geler.
-¡Usalas bien viejo!
-Tranquilo, esos cabrones no me enviaran de nuevo a las minas. Largaos ya

Salieron los tres corriendo, entraron en un callejón. Odell empujo los contenedores para bloquear la entrada. Detrás suyo se oían los pasos de soldados, y entonces oyeron la fuerte explosión proveniente del Nexo.

jueves, 7 de julio de 2011

Relato: El Imperio Atemporal. Parte III

El Imperio Atemporal. Parte III

Barek salio de la oscuridad de la inconciencia para caer en la oscuridad del saco que le cubría la cara. Aun le dolía el golpe en la cabeza, y sentía la boca pastosa. Las manos las tenía atadas detrás de la espalda, intento mover los pies, pero también los tenía atados. Fue entonces cuando se dio cuenta que estaba sentado.
Le dolían las muñecas, allí donde el contacto con el metal hacia rozaduras. Y los tobillos no estaban mucho mejor. Pero lo peor era la sensación de ahogo que le provocaba el saco, en realidad podía respirar bien, pero la ansiedad de verse capturado no ayudaba.
“¿Donde estoy? ¿Porque me han secuestrado, y que pretenden? No pueden pedir un rescate por mi, no soy nadie”
Intento acomodarse un poco en su cautiverio y al menos intentar que las muñecas no se rozaran tanto con el metal, pero no consiguió gran cosa.
-Mirad, parece que el chico ha despertado al fin- Barek reconoció la voz, era el viejo del bar.
“No estoy solo, claro idiota seguro que te están vigilando”
-Llevadlo ante el jefe- Dijo otra voz, mas grave.- Dijo que se lo lleváramos en cuento se despertara.
Noto como le liberaban las manos.
-No intentes ninguna tontería, ni se te ocurra tratar de escapar.
“¿Para que me volváis a dar en la cabeza?, no gracias”
Le acabaron de soltar las manos y los pies, y mientras se frotaba las doloridas muñecas le quitaron el saco de la cabeza. La luz le cegó. Lo pusieron de pie. Cuando sus ojos se acostumbraron a la nueva iluminación miro a su alrededor. La sala era pequeña, de paredes grises. Un enorme fluorescente iluminaba la sala desde el techo con una luz blanquecina. En una de las paredes había cuatro taquillas, que junto a una mesa en el centro y siete sillas, incluida en la que había estado cautivo, conformaban todo el mobiliario. Entonces se fijo en sus captores, eran cinco. El hombre viejo de barba rala que le había hablado en el bar. Un hombre de mediana edad, bien vestido y de pelo dorado que lo miraba desde detrás de unas gruesas lentes. Una chica joven, de pelo negro corto, que aun permanecía sentada en la mesa con unas cuantas cartas en la mano. Entonces se dio cuenta de que habían estado jugando mientras lo vigilaban. También había un chico joven, que no tendría más de 17 o 18 años. Estaba de espaldas a el pero había girado el cuello para verlo, y tenia una extraña sonrisa en la cara. El quinto hombre ni se digno a mirarlo, y permaneció de espaldas, tenía un gorro de lana color negro que le cubría la cabeza.
El hombre del traje y gafas hizo un gesto y el chico joven se levanto, lo agarro del brazo y, apuntándole con una pistola le hizo andar.
-No podréis cobrar un rescate por mí, no valgo nada.
-Lo sabemos- dijo el chico sin dejar de sonreír- pero tu tarjeta-llave vale mucho
“Mierda la tarjeta”
Barek recordó el juramento sobre la tarjeta llave, el oficial y el que se hacia en la fiesta de bienvenida
“Protegeré la tarjeta-llave maestra con mi vida, a menos que mi vida este en peligro, o que me ofrezcan cerveza y chicas bonitas. ¿Y si realmente pasa alguna de las cosas que?, estoy jodido”
Al final del pasillo había una puerta, el chico la abrió sin ninguna ceremonia y entro.
-Jefe aquí tenemos al prisione….
-No es ningún prisionero.- La voz salía de detrás de una estantería, al parecer aquello era una especie de archivo- Y te he dicho muchas veces que llames a la puerta Kyle, ¿acaso estas sordo? Déjanos
-Usted manda
El chico salio y cerro la puerta.
-Siéntate Barek, en esa caja tienes pomada, úsala te ira bien para las rozaduras de las muñecas.
-Como sabe mi nombre- Barek ni se sentó ni uso la pomada- Y que quieren de mí.
-Conozco tu nombre, y mucho más. Se que eres Operario, que te graduaste con la cuarta mejor nota en la Academia, hace siete años, y que entraste en el equipo de Operarios de Control Nexo hace cinco. También se que la tesis que presentaste ante el tribunal en el ultimo año no era la que deseabas hacer.- “¿Como sabe eso? Esto no me gusta”- Se que tu otra tesis era mas interesante, y peligrosa. Como se llamaba… a si, aquí la tengo “Discontinuidad temporal por aislamiento de Unidad Temporal. Problemática del flujo del tiempo continúo” sin duda mucho mejor que la que presentarse. Pero también mas ilegal, habrías sido tachado de traidor por esto ¿sabes?
-¿Esta chantajeándome? Sácala a la luz, negare haberla escrito. ¿Y a quien creerán a un Operario o aun secuestrador?
-No pienso sacar algo tan magnifico a la luz, no sabrían apreciarlo y solo traería problemas- El hombre salio de detrás de la estantería, era un hombre maduro, tirando a viejo, el pelo plateado le daba un aspecto de autoridad. Llevaba un traje gris como el hombre de las gafas de la otra habitación. Era alto, pero también tenia un notable sobrepeso- ¿Te acuerdas de mi Barek? O de mi versión diez años más joven por lo menos.
Barek lo miro de arriba a bajo, intento hacer memoria y reconoció rasgos, pero no acaba de identificar a la persona.
“A dicho que conocí a una versión diez años mas joven” Barek se fijo en los rasgos que recordaba, y entonces se dio cuenta.
-¿Profesor Pavelec? ¿Que esta haciendo aquí? ¿Y por que me ha secuestrado?
-Fue un mal necesario, no habrías venido por tu propio pie. Espero que no te hayan hecho daño. Siéntate, y ponte la pomada.
Pavelec se sentó, y Barek se sentó en frente.
-¿Que queréis de mi?
-Siempre tan directo- Pavelec miro Barek durante un rato antes de responder- Queremos tu colaboración en un plan de vital importancia para la humanidad.
-Vaya, ahora a pasado de profesor de la Academia a salvador del mundo- Barek se recostó en la silla, aun estaba dolorido de haber estado atado en la silla, e intentaba ponerse cómodo- ¿A que se debe ese cambio tan brusco?
-Lo admito, ya no soy profesor. De hecho seria un preso en las minas de la UP12347 si unos amigos no me hubieran avisado a tiempo. Hace cuatro años, cuatro años para mi, publique algo que no debía, se que corría riesgo pero ya estaba harto de esconder la verdad a la gente.
-¿Que verdad?
“Espero que no sea lo que creo que es”
-Lo mismo que tú descubriste y plasmaste en tu tesis. No eres el primero que descubre algo así. De hecho, todos los grandes eruditos sobre la teoría del viaje en el tiempo lo saben, nadie se lo enseño. Ya que esta prohibido. Pero las grandes mentes llegan a la misma conclusión a la que tú llegaste. Yo mismo llegue hace tiempo, antes de conseguir la plaza de profesor titular, de hecho fue aquello lo que me la consigo, aunque por supuesto no es algo oficial.
-Entonces es verdad- Barek se reclino sobre la mesa, y apoyo su cabeza en sus manos, tapándose parcialmente el rostro- Si una Unidad de Tiempo queda aislada del resto, la continuidad del espacio tiempo quedara rota y alterara el resto de unidades Temporales posteriores de manera directa, y dado la alteración de las unidades temporales posteriores las unidades anteriores también se verán afectadas. El asilamiento de una sola Unidad Temporal puede acabar con el Imperio – Barek levanto la cabeza y miro a Pavelec- ¿No estaréis pensando ponerlo en practica verdad?
Pavelec se hecho hacia atrás en la silla, y miro hacia la pared llena de archivos, finalmente hablo con voz profunda, sabiendo que sus palabras estaban cargadas con una gran importancia
-Lo vamos a hacer. En esta misma Unidad. Mañana
-¿Por qué? ¿Por qué queréis acabar con el Imperio? Vale que no siempre sea un lugar idílico donde vivir, pero si sigues las reglas no tienes ningún problema.
-El Imperio nunca es un lugar idílico donde vivir. Yo intente alertar a la gente de que esta situación no es natural, el tiempo es alterado y modificado para la gloria de un solo hombre, el Emperador es un criminal del espacio tiempo. Y se cuida de que todo quede como esta para que su poder no sea remplazado. Secuestra, mata o encarcela a todo aquel que piensa de manera distinta a la doctrina oficial. Y todo para que nadie descubra que la realidad podría ser distinta. Tenemos indicios de que el emperador manejo el tiempo de alguna forma para que esta situación se diera. Y después prohibió el que versiones diferentes de una misma persona pudieran hablar entre si.
-Todo eso que me cuentas suena a doctrina memorizada. ¿Esto no será un truco de la oposición para hacerse con el poder no?
-Barek, deberías saber que la oposición no existe. Son perseguidos y ejecutados por traición. Y lo mismo nos pasara a nosotros si no andamos con cuidado.
-Querrás decir a vosotros. Yo solo soy una pobre victima secuestrada.
-No. Tú eres al que mas buscan. No pongas esa cara, tu posición es muy importante. Y hoy no has vuelto a Control de Nexos.
-Claro, porque estoy secuestrado.
-Sabes tan bien como yo que el gobierno no se lo creerá tan fácilmente. Recurrirán a métodos muy persuasivos. No si conoces a los Administradores de Dolor, no les gusta que les llamen torturadores, dices que ellos son más meticulosos.
Barek se levanto de la silla con brusquedad, su rostro reflejaba por igual perplejidad y enfado.
-¿Me estas amenazando? ¿A eso a llegado profesor? Secuestrar y amenazar. Debería denunciarle al ejército.
-¿Y que conseguirías con eso? No te estaba amenazando. Solo decía lo que tu mismo estabas pensando. Quizás piensas que te he arrastrado a esto, pero no es así. Podríamos haber elegido a cualquier otro Operario. Pero te elegimos a ti, porque te conocía y porque sabía que serias más receptivo a las ideas de nuestro grupo
“Es el profesor, no quiere hacerme daño. Si solo quisieran la tarjeta me podrían haber dejado en aquel callejón. Y puede que no estuviera vivo entonces.”
-¿Supongo que puedo pensarlo no?
-Si claro. Piénsalo. Tenemos una habitación preparada para ti. Kyle te guiara. Tomate un tiempo e iré a verte para que me digas tu decisión.

Kyle le guió por un pasillo largo y mal iluminado hacia su habitación. Que resulto ser más cómoda de lo que Barek esperaba. Pero no tenia ninguna Terminal de ordenador con la que comunicarse con el exterior. En cierto modo seguía siendo un prisionero, aunque ya no llevara las manos atadas.
Aunque solo seria un prisionero si el quería. Siempre podría aceptar lo que parecía ser inevitable.
En el fondo Barek no se preocupaba por el Imperio, sabia que era un sistema corrupto y opresivo, que se basaba en el miedo para mantener el control. Le importaba poco lo que le pasara al Imperio o al Emperador, lo que le preocupaba era lo que vendría después. ¿Como saber que al aislar una unidad temporal y acabar con el imperio no estarían abriendo las puertas a algo peor? ¿Y si el imperio era el menor de dos males y después desearían volver a instaurar este imperio que tanto odiaban? Quizás no se podría volver a instaurar y acaben haciéndole más mal a la humanidad.
Mientras le daba vueltas a todo esto llamaron a la puerta. Barek no dijo nada. Volvieron a llamar.
-Pasa. Tu tienes las llaves yo no puedo abrir.
La puerta se abrió, y entro Pavelec con ese aire afable.
-¿Llaves?- la sonrisa de Pavelec ocupaba prácticamente toda su cara- la puerta no estaba cerrada. Podrías haber salido cuando quisieras, no eres un prisionero. No pongas esa cara de sorprendido. Lo de la silla no fue cosa mía, pero en Siglos tenemos gente un tanto bruta. Buena gente, pero poco sutiles. Dime, ¿Qué has decidido?
“Que decidido. Esa si que es buena. He decido que no tengo ni idea de los que voy a hacer”
-Dígame profesor. Cuando acabemos con el Imperio, que vendrá después.
-Has dicho ’acabemos’, ¿eso es que ya has aceptado?
-Respóndame profesor, necesito saber que hay después.
-No lo se- la sonrisa de Pavelec no desaparecía, era como si no viera la importancia de la conversa- Nadie lo sabe. Pero seguro que no es peor que esto. La teoría dice que sin el imperio la humanidad sigue un curso propio y que no se ve afectado por un solo hombre. Que múltiples factores hacen cambiar la humanidad con el tiempo y se crea lo que se llama “Historia”. ¿Sabes porque este grupo de liberadores se llama Siglos?
-Creo que uno de tus “poco sutiles” comento algo en el bar. Una unida de medida del tiempo antiguo ¿no?
-Si. Un siglo equivalía a cien años. Quizás te preguntes porque cien años. Bueno, es un número redondo y suficiente grande como para que pasen cosas. Descubrimos todo esto hace cincuenta años. Un archivista encontró unos extraños papeles en la biblioteca imperial. Según el estaban escritos con el puño y letra del Emperador, la verdad no lo se, nunca he hablado con ese archivista. Y dudo que alguien lo haga, fue ejecutado. El caso es que esos documentos estaban fechados en el año 2174 d.c. esa no es una fecha imperial como sabrás. Los papeles hablaban de un experimento sobre el viaje en el tiempo. Y no se mas, los papeles se perdieron. Pero son los que nos pusieron en la pista de que algo no iba bien.
-Nunca has hablado con el archivista y no has visto los documentos. ¿Que bien me lo pones no?
-Comprendo tu escepticismo, yo también fui escéptico cuando me lo contaron. El caso es que el grupo Siglos se movió en la teoría y en charlas entre profesores durante años, hasta hace unos cuatro años. La publicación de mi libro llego a algunos más allá de Siglos. A pocos pues el gobierno se cuida de que no se extienda mucho. Pero la llegada de gente nueva y que no pertenecen al ámbito académico ha hecho que Siglos pase a la acción. Y por eso mañana, acabaremos con el Imperio.
-Lo intentareis.
-‘Lo intentareis’ ya no es un ‘Lo intentaremos’. ¿Has cambiado de opinión respecto a ayudarnos?
-No me había hecho ninguna opinión aun la verdad. Pero si es verdad que el movimiento es antiguo y aun no ha sido eliminado quiere decir que esta bien montado. No sabes que pasara después de aislar la unidad temporal. Pero asegura que no será peor. La verdad no le tengo ningún aprecio al Imperio, y tiene razón, no hacer acto de presencia en Control Nexo cuando estas de servicio es una falta grave. Y siempre acarrea una investigación. Y solo por hablar contigo de todo esto ya estoy condenado.
No se si querías tenderme una trampa o de verdad pensabas convencerme afablemente. Pero de cualquier modo, estoy con Siglo.
“Ya no hay marcha atrás”
-Bien. Bien. Ven a cenar, te presentare al comando encargado de este Nexo.