martes, 19 de julio de 2011

Relato: El Imperio Atemporal. Parte IV

El Imperio Atemporal. Parte IV

La cena había consistido en comida precocinada, más barata y fácil de adquirir según dijeron. Durante la comida le presentaron a los miembros del grupo, pero después de la cena no recordaba más de dos nombres, Kyle, el chico joven y Geler, el viejo del bar, supuso que recordaba aquellos nombres porque había tenido más trato con ellos. Todo esto lo pensaba desde la relativa comodidad de su nueva habitación. Se suponía que tenía que dormir para estar descansado antes de pasar a la acción. Pero con todo lo ocurrido, con ese giro tan grande que había dado su vida en tan pocas horas, lo ultimo de lo que tenia ganas era de dormir. Su cabeza no paraba de darle vueltas al asunto de atacar a un Nexo, además de forma coordinada, pues otros dos grupos harían lo mismo con los otros dos Nexos de la UP. Todo ello le parecía muy irreal, como si se encontrase inmerso en una mala novela de terroristas y donde el era de los malos, casi esperaba que entrase el héroe por la puerta para matarlo en nombre del Imperio. Se estremeció al pensar que quizás fuese así como acabase todo si fallaban.
No sabia cuantas horas habían pasado hasta que alguien llamo a la puerta, entonces miro el reloj de la pared y vio que ya pasaron las seis horas que le habían dado para descansar.
Se levanto y fue hacia la puerta, cuando la abrió vio al hombre grande y de gorro de lana, del cual no recordaba el nombre.
-Es hora de ponerse en marcha- dijo con una voz grave y carente de matices, una voz neutra que no dejaba ver las intenciones detrás de las palabras.
El hombretón se puso a andar pasillo abajo sin mirar si Barek lo seguía o no. Tras unos segundos de aturdimiento este lo siguió y se puso a su lado.
-Perdona que te lo pregunte- comenzó a decir Barek mientras se esforzaba en seguir el paso acelerado de su guía- pero anoche estaba un poco sorprendido y no me quede con todo lo que se dijo en la cena, así que, podrías recordarme tu nombre?
El hombre del gorro de lana siguió callado un buen rato, y cuando Barek había perdido la esperanza de poder entablar conversa con su acompañante este volvió a hablar con la voz monótona.
-Me llamo Odell Jackman y soy al único al que deberás hacer caso durante la misión si quieres salir con vida- entonces miro a Barek con unos ojos que podrían amedrentar al mas valiente, y Barek no era el mas valiente precisamente- eres el único de la unidad que no ha recibido entrenamiento, incluso el profesor sabe disparar un rifle y ponerse a cubierto. Tu eres un civil que nunca a cogido un arma, si no haces lo que te digo puedes causar problemas durante la misión y estropearlo todo. Hazme caso en todo momento y ponte siempre a cubierto para que no te vuelen la cabeza, si no cumples esos dos puntos, por mi te pueden acribillar a balazos, pero no dejare que estropees la misión. ¿Ha quedado claro?
-Por supuesto- Barek intento que su voz no sonase patética, pero tenía la impresión de que había fallado- ¿Crees que habrá combate de verdad?
-Esperamos que no. Pero es una opción que se ha contemplado. La idea es que una vez destruido el Nexo, junto con los otros dos, el Imperio desaparecerá y nosotros estaremos viviendo una vida diferente o algo así. No me quedo muy claro, pero lo único que quiero es acabar con este Imperio de mierda.

Llegaron a la sala donde habían cenado, la mesa estaba a un lado y en centro de la sala Barek vio cajas con armas.
“Genial, no esperan combate pero tienen todo un arsenal, porque será que me da tan mala espina todo esto.”
-Buenos días Barek. ¿Has dormido bien?
-No he dormido nada profesor. –respondió Barek mientras miraba a los integrantes del grupo. Todos vestidos de negro- ¿para mi también hay traje de espía?
-Veo que estas de buen humor, eso es bueno, y si tenemos un traje para ti
“De buen humor nada, nunca pensé ir de buen humor a la muerte” con ese pensamiento Barek recordó algo, quizás no fuese nada pero tenia que contárselo a sus nuevos compañeros.
-Profesor, y bueno también al resto del grupo. El otro día estuve arreglando el Nexo y pararon el trafico, con la consecuente evacuación- sus compañeros le escuchaban atentos, parecía que ninguno de ellos estaba tan tranquilos como parecía de entrada- unos soldados me sacaron de allí. Supongo que no es nada, posiblemente fuesen solo soldados de paso, ya sabéis como va eso.
Odell, miro a Pavelec, mientras el resto del grupo guardaba silencio.
El profesor hablo con voz tranquilizadora.
-No os preocupéis, nuestros contactos dentro del gobierno nos han asegurado de que el Nexo estará vació a esas horas, excepto los servicios de limpieza, pero el plan ya tenia eso en cuanta. ¿No es así Señor Guillier?
El hombre de pelo dorado y gafas parecía una caricatura de soldado con ese traje y la pistola en el cinturón. Pero su voz sonó totalmente tranquila cuando hablo
-Ayer mismo confirme este hecho con nuestro enlace, todo estará despejado, no hay de que preocuparse.
-¿Lo ven? Gracias por la información Barek, debían ser solo maniobras de traslado.
El profesor dijo esto mirando a Odell, que sin decir palabra se coloco otra pistola en el cinturón, mientras en la espalda se acomodaba una escopeta, y cuando parecía que había acabado de coger sus armas metió un par de granadas de humo en su chaleco y una banda con granadas explosivas cruzada en el pecho y se puso a cargar un fusil de asalto.
-Odell, solo eran maniobras
Pavelec dejo un tono de desafió en esas palabras, Odell no dijo nada, solo acabo de cargar el fusil y empezó a andar por el pasillo.
-Estoy con Odell- dijo el viejo Geler- no he estado fugado la mitad de mi vida por ir confiado por ahí.
Dicho esto hecho mano de unas cuantas pistolas y dos escopetas y siguió a Odell.
El ambiente era tenso, por eso las palabras de Pavelec no fueron más que un susurro.
-Toma un traje y ve a cambiarte, partiremos de inmediatos.

Se dividieron en dos grupos que salieron con veinte minutos de diferencia del refugio, que resulto ser el sótano de una tienda de electrodomésticos. Barek iba con el profesor Pavelec, el hombre trajeado, al que Pavelec había llamado Guillier en la reunión del grupo, y con la chicha joven de la cual no recordaba el nombre y le daba vergüenza preguntar. Cuando salieron al exterior los recibió una noche oscura, nublada, fría, una noche tétrica y poco acogedora. Se subieron en un coche negro, uno de esos modelos antiguos sin ventanas que se habían fabricado para las clases mas desfavorecidas, un modelo supuestamente barato, pero que acarreaba defectos de fabrica debido a la baja calidad de las piezas y que pasaba mas tiempo en el taller que en la carretera, lo cual hizo que no fuesen muy populares, nadie quería un coche que no funcionase y que además fuera feo, aunque lo vendieran por un precio irrisorio. Pero muchos no podían permitirse otra cosa, y por ello aun se veían estos modelos circulando.
Conducía la chica, mientras los demás estaban en la parte de atrás, intentando no ser vistos, algo fácil dado que las calles a aquella hora estaban casi vacías. Finalmente llegaron a un callejón oscuro donde aparcaron, por las indicaciones que Barek vio en las calles estaban a un par de manzanas del Nexo.
-Parece que nadie nos ha visto- dijo la chica mientras asomaba la cabeza por la esquina para ojear la calle- y vamos bien de tiempo, lastima que ahora venga la parte desagradable.
-¿Que parte desagradable? ¿Por que soy el único que no conoce el plan?
-Haces demasiadas preguntas Barek, y no hay tiempo para responder. Pero ahora veras la parte desagradable.
Guillier se agacho, y saco una palanca de su mochila, con un ruido seco abrió la tapa de la alcantarilla, encendió la linterna alumbro el negro pozo a sus pies y empezó a descender por el.
“Y yo que estaba contento de tener trabajo de campo, maldita sea mi suerte”
-Te dije que venia la parte desagradable, pero tampoco tienes que poner esa cara hombre.
“¿Como puede sonreír en esta situación?”
Cuando Guillier hizo la señal, un ligero toque a la escalera con la palanca, Pavelec empezó a descender, y cuando se volvió a oír la señal la chica le hizo un gesto a Barek para que bajara.
-Yo iré la última, para cerrar la tapa.
El rostro de Barek debía ser todo un poema, dada la sonrisa de la chica.
Barek empezó a bajar, desde abajo le alumbraban con la linterna, pero aun así tenia que ir con cuidado, ya que en la penumbra los peldaños oxidados no acababan de distinguirse bien. Finalmente llego abajo, y Guillier dio un golpecito con la palanca en la escalera. Desde arriba se oyó como la tapa se cerraba y como la chica empezaba a bajar.
-¿Y ahora que Profesor?
- Tu que crees Barek, cruzaremos por el sistema de alcantarillado hasta el nexo, hay una salida justo detrás, y el otro grupo, si todo va bien, ya debería estar dentro cuando lleguemos.
Dicho esto se pusieron a andar guiados por la linterna de Guillier, que portaba un mapa en la mano y paraba en cada intersección para consultarlo, cosa que no acabo de gustar a Barek, hubiera preferido que se conociera el camino de memoria.
Y tras un rato de andar, que a Barek le pareció eterno, llegaron a la esperada escalera que les llevaría al exterior, supuestamente en el punto convenido. La operación anterior se repitió y subieron en el orden que habían bajado.

Una vez arriba se encontraron en otro callejón, con una puerta de acero cerrada al fondo.
El profesor Pavelec sonrió y con una voz que denoto cierto alivio hablo en susurros a sus compañeros.
-Este es el punto, ahora no debemos hacer ruido, al parecer Kyle ha hecho su trabajo, fijaos en que la cámara esta desactivada.
Barek se alarmo, pero consiguió hablar en susurros
-¿Quiere decir que hemos subido aquí sin saber si nos podían ver o no? ¿No ha sido eso muy arriesgado?
-Un poco lo admito, pero de igual forma no teníamos manera de saberlo, así que teníamos que confiar en el chaval. Anda Henrietta ve y hazles la señal para que abran.
“Henrietta, vale intentare no olvidarlo esta vez”
La chica se acerco a la puerta, y dio tres suaves golpes en la superficie metálica. Al instante se oyó como se retiraba el cierre de seguridad y se abrió la puerta, tras ella estaba Odell, con su cara más seria aun de lo que había estado en la reunión.
-Llegais tarde.
-No Odell, no llegamos tarde, es que vosotros sois muy eficientes y habéis acabado antes.- El tono del profesor deja entrever que no acababa de gustarle los métodos de Odell.
Entraron todos al edificio y cerraron la puerta tras de si. Odell informo de la situación. Kyle, Geler y el habían conseguido infiltrarse en el edificio desde la azotea sin ser vistos, Kyle había desactivado el sistema de seguridad y habían reducido al equipo de limpieza, al que Geler estaba vigilando ahora. Todo había salido como la seda y no había ni rastro de soldados.
Cuando acabo su informe Odell miro a Barek fijamente, y uso una voz autoritaria para decirle que lo siguiera, Barek tenia muchas preguntas, pero ni se le ocurrió hacerlas, el gigantón de Odell le daba miedo. Llegaron todos a la sala principal, la vasta sala se hacia aun mas grande estando vacía y a oscuras, parecía que no tuviera techo.
El Profesor y Henrietta se reunieron con Kyle en el puesto de control del Nexo, mientras Geler les saludo desde una de las paredes donde vigilaba al equipo de limpieza, maniatado y amordazado, y por sus miradas, atemorizado.
Odell lo llevo ante la puerta del área de mantenimiento, Guiller se quedo a un lado vigilando.
-Abre la puerta y llévanos hasta el Generador, y después te quedas a un lado.
“Parece que no va a abandonar ese tono nunca” pensó Barek mientras abría la puerta.
Nada mas abrir la puerta el infierno se desato, Barek solo consiguió vislumbrar unas siluetas agazapadas en la oscuridad de la sala de mantenimiento. No pudo ver más porque Odell lo aparto de un empujón sacándolo de la sala y entonces soltó una ráfaga con su fusil justo antes de cerrar la puerta y apartarse, justo un segundo antes de que esta fuese agujerada por múltiples disparos realizados desde el interior.
Guiller agarro del brazo a Barek y le insto a correr hacia la sala principal, único camino posible desde allí, mientras Odell cubría su retirada.
Cuando llegaron a la sala principal la situación no era mucho mejor, el Profesor y Henrietta disparaban a los soldados que acababan de entrar desde, al parecer, todos los flancos. Kyle estaba en el suelo, sangrando, Barek no sabia si estaba vivo o muerto.
-Odell!!- El grito provenía de uno de los costados del edificio, donde el viejo Geler se protegía detrás de una columna- Esos hijos de puta sabían que veníamos, alguien la ha jodido bien.
Odell lanzo una granada de humo hacia el pasillo que acababan de abandonar, y seguidamente una granda explosiva, que detono cuando ellos ya habían alcanzado las columnas.
-¿Hay alguna salida Geler?
-Y yo que coño se Guiller. ¿Pero podrías abrir una no? Aun tienes los explosivos.
Barek se acurrucaba tras una columna mientras Odell y Geler disparaban a los soldados y se cubrían cuando estos devolvían el fuego, aunque parecía increíble los estaban manteniendo a raya. Barek miro hacia donde estaban el profesor y Henrietta, Kyle seguia sin moverse. De repente un disparo alcanzo a la chica en la cabeza, cayo despolamada, Pavelec dejo de disparar un segundo, consternado por la repentina muerte de la chica, no se percato de la granada, que provoco una fuerte explosión justo al tocar la plataforma donde se refugiaba. Los dos habían muerto en un instante, delante de Barek. Sin que pudiera hacer nada. Era la primera vez que veía morir a alguien.
Le agarraron del brazo y lo zarandearon. Era Guillier.
-Barek! Barek escucha- casi no se oía casi nada con el ruido de los disparos- No puedes hacer nada por ellos Barek. Tienes que cubrirme, abriré un agujero en la pared. ¿Me has oido? ¡Cubreme maldita sea!
Barek comprendió la situación, el profesor, la chica y Kyle habían muerto, pero ellos aun tenían una posibilidad de salir con vida.
Asintió a Guillier y se giro para disparar a los soldados. Guillier pudo cruzar hasta la pared del fondo y refugiarse tras una columna, Barek no veía que hacia desde su posición.
Siguió disparando. No sabía si sus disparos impactaban en algún soldado, pero no paraba de disparar. No supo cuando tiempo paso, ni cuando había cruzado de vuelta pero Guillier volvía a estar a su lado, y le hizo señas para que se cubriera y se tapara los oídos. Así lo hizo, y entonces la detonación hizo estallar la pared del fondo. La sala se lleno de escombros y polvo.
-Ahora, el polvo nos cumbre, ¡correr!
Barek supo que era Odell el que daba las ordenes, aunque no lo vio entre el polvo.
“Esto es un maldito infierno, debo salir de aquí, ¡debo salir ya!”
Con este pensamiento Barek se puso en pie y corrió hacia el boquete hecho en la pared.
-Yo os cubro muchachos- Geler no los siguió- estoy harto de correr y alguien tiene que hacerles pagar por los que han matado.
Guillier aun estaba a su lado, el polvo empezaba a escampar y los soldados disparaban con algo mas de tino a las siluetas que se dibujaban a través de el. Aun así Guillier consiguió atravesar la sala hasta el boquete. Donde los esperaban Barek y Odell.
-¡Geler maldito viejo! Ven aquí joder
Odell hizo ademan de volver a entrar a por su compañero. Pero Guillier le puso una mano en el hombro, y lo miro fijamente.
-Esta herido. Un trozo de pared le dio en la rodilla, apenas puede mantenerse en pie. Le he dado mis granadas. Nos cubrirá el paso.
Odell se lo quedo mirando, entonces miro al viejo, se quito su banda con sus grandas y se las lanzo a los pies de Geler.
-¡Usalas bien viejo!
-Tranquilo, esos cabrones no me enviaran de nuevo a las minas. Largaos ya

Salieron los tres corriendo, entraron en un callejón. Odell empujo los contenedores para bloquear la entrada. Detrás suyo se oían los pasos de soldados, y entonces oyeron la fuerte explosión proveniente del Nexo.

jueves, 7 de julio de 2011

Relato: El Imperio Atemporal. Parte III

El Imperio Atemporal. Parte III

Barek salio de la oscuridad de la inconciencia para caer en la oscuridad del saco que le cubría la cara. Aun le dolía el golpe en la cabeza, y sentía la boca pastosa. Las manos las tenía atadas detrás de la espalda, intento mover los pies, pero también los tenía atados. Fue entonces cuando se dio cuenta que estaba sentado.
Le dolían las muñecas, allí donde el contacto con el metal hacia rozaduras. Y los tobillos no estaban mucho mejor. Pero lo peor era la sensación de ahogo que le provocaba el saco, en realidad podía respirar bien, pero la ansiedad de verse capturado no ayudaba.
“¿Donde estoy? ¿Porque me han secuestrado, y que pretenden? No pueden pedir un rescate por mi, no soy nadie”
Intento acomodarse un poco en su cautiverio y al menos intentar que las muñecas no se rozaran tanto con el metal, pero no consiguió gran cosa.
-Mirad, parece que el chico ha despertado al fin- Barek reconoció la voz, era el viejo del bar.
“No estoy solo, claro idiota seguro que te están vigilando”
-Llevadlo ante el jefe- Dijo otra voz, mas grave.- Dijo que se lo lleváramos en cuento se despertara.
Noto como le liberaban las manos.
-No intentes ninguna tontería, ni se te ocurra tratar de escapar.
“¿Para que me volváis a dar en la cabeza?, no gracias”
Le acabaron de soltar las manos y los pies, y mientras se frotaba las doloridas muñecas le quitaron el saco de la cabeza. La luz le cegó. Lo pusieron de pie. Cuando sus ojos se acostumbraron a la nueva iluminación miro a su alrededor. La sala era pequeña, de paredes grises. Un enorme fluorescente iluminaba la sala desde el techo con una luz blanquecina. En una de las paredes había cuatro taquillas, que junto a una mesa en el centro y siete sillas, incluida en la que había estado cautivo, conformaban todo el mobiliario. Entonces se fijo en sus captores, eran cinco. El hombre viejo de barba rala que le había hablado en el bar. Un hombre de mediana edad, bien vestido y de pelo dorado que lo miraba desde detrás de unas gruesas lentes. Una chica joven, de pelo negro corto, que aun permanecía sentada en la mesa con unas cuantas cartas en la mano. Entonces se dio cuenta de que habían estado jugando mientras lo vigilaban. También había un chico joven, que no tendría más de 17 o 18 años. Estaba de espaldas a el pero había girado el cuello para verlo, y tenia una extraña sonrisa en la cara. El quinto hombre ni se digno a mirarlo, y permaneció de espaldas, tenía un gorro de lana color negro que le cubría la cabeza.
El hombre del traje y gafas hizo un gesto y el chico joven se levanto, lo agarro del brazo y, apuntándole con una pistola le hizo andar.
-No podréis cobrar un rescate por mí, no valgo nada.
-Lo sabemos- dijo el chico sin dejar de sonreír- pero tu tarjeta-llave vale mucho
“Mierda la tarjeta”
Barek recordó el juramento sobre la tarjeta llave, el oficial y el que se hacia en la fiesta de bienvenida
“Protegeré la tarjeta-llave maestra con mi vida, a menos que mi vida este en peligro, o que me ofrezcan cerveza y chicas bonitas. ¿Y si realmente pasa alguna de las cosas que?, estoy jodido”
Al final del pasillo había una puerta, el chico la abrió sin ninguna ceremonia y entro.
-Jefe aquí tenemos al prisione….
-No es ningún prisionero.- La voz salía de detrás de una estantería, al parecer aquello era una especie de archivo- Y te he dicho muchas veces que llames a la puerta Kyle, ¿acaso estas sordo? Déjanos
-Usted manda
El chico salio y cerro la puerta.
-Siéntate Barek, en esa caja tienes pomada, úsala te ira bien para las rozaduras de las muñecas.
-Como sabe mi nombre- Barek ni se sentó ni uso la pomada- Y que quieren de mí.
-Conozco tu nombre, y mucho más. Se que eres Operario, que te graduaste con la cuarta mejor nota en la Academia, hace siete años, y que entraste en el equipo de Operarios de Control Nexo hace cinco. También se que la tesis que presentaste ante el tribunal en el ultimo año no era la que deseabas hacer.- “¿Como sabe eso? Esto no me gusta”- Se que tu otra tesis era mas interesante, y peligrosa. Como se llamaba… a si, aquí la tengo “Discontinuidad temporal por aislamiento de Unidad Temporal. Problemática del flujo del tiempo continúo” sin duda mucho mejor que la que presentarse. Pero también mas ilegal, habrías sido tachado de traidor por esto ¿sabes?
-¿Esta chantajeándome? Sácala a la luz, negare haberla escrito. ¿Y a quien creerán a un Operario o aun secuestrador?
-No pienso sacar algo tan magnifico a la luz, no sabrían apreciarlo y solo traería problemas- El hombre salio de detrás de la estantería, era un hombre maduro, tirando a viejo, el pelo plateado le daba un aspecto de autoridad. Llevaba un traje gris como el hombre de las gafas de la otra habitación. Era alto, pero también tenia un notable sobrepeso- ¿Te acuerdas de mi Barek? O de mi versión diez años más joven por lo menos.
Barek lo miro de arriba a bajo, intento hacer memoria y reconoció rasgos, pero no acaba de identificar a la persona.
“A dicho que conocí a una versión diez años mas joven” Barek se fijo en los rasgos que recordaba, y entonces se dio cuenta.
-¿Profesor Pavelec? ¿Que esta haciendo aquí? ¿Y por que me ha secuestrado?
-Fue un mal necesario, no habrías venido por tu propio pie. Espero que no te hayan hecho daño. Siéntate, y ponte la pomada.
Pavelec se sentó, y Barek se sentó en frente.
-¿Que queréis de mi?
-Siempre tan directo- Pavelec miro Barek durante un rato antes de responder- Queremos tu colaboración en un plan de vital importancia para la humanidad.
-Vaya, ahora a pasado de profesor de la Academia a salvador del mundo- Barek se recostó en la silla, aun estaba dolorido de haber estado atado en la silla, e intentaba ponerse cómodo- ¿A que se debe ese cambio tan brusco?
-Lo admito, ya no soy profesor. De hecho seria un preso en las minas de la UP12347 si unos amigos no me hubieran avisado a tiempo. Hace cuatro años, cuatro años para mi, publique algo que no debía, se que corría riesgo pero ya estaba harto de esconder la verdad a la gente.
-¿Que verdad?
“Espero que no sea lo que creo que es”
-Lo mismo que tú descubriste y plasmaste en tu tesis. No eres el primero que descubre algo así. De hecho, todos los grandes eruditos sobre la teoría del viaje en el tiempo lo saben, nadie se lo enseño. Ya que esta prohibido. Pero las grandes mentes llegan a la misma conclusión a la que tú llegaste. Yo mismo llegue hace tiempo, antes de conseguir la plaza de profesor titular, de hecho fue aquello lo que me la consigo, aunque por supuesto no es algo oficial.
-Entonces es verdad- Barek se reclino sobre la mesa, y apoyo su cabeza en sus manos, tapándose parcialmente el rostro- Si una Unidad de Tiempo queda aislada del resto, la continuidad del espacio tiempo quedara rota y alterara el resto de unidades Temporales posteriores de manera directa, y dado la alteración de las unidades temporales posteriores las unidades anteriores también se verán afectadas. El asilamiento de una sola Unidad Temporal puede acabar con el Imperio – Barek levanto la cabeza y miro a Pavelec- ¿No estaréis pensando ponerlo en practica verdad?
Pavelec se hecho hacia atrás en la silla, y miro hacia la pared llena de archivos, finalmente hablo con voz profunda, sabiendo que sus palabras estaban cargadas con una gran importancia
-Lo vamos a hacer. En esta misma Unidad. Mañana
-¿Por qué? ¿Por qué queréis acabar con el Imperio? Vale que no siempre sea un lugar idílico donde vivir, pero si sigues las reglas no tienes ningún problema.
-El Imperio nunca es un lugar idílico donde vivir. Yo intente alertar a la gente de que esta situación no es natural, el tiempo es alterado y modificado para la gloria de un solo hombre, el Emperador es un criminal del espacio tiempo. Y se cuida de que todo quede como esta para que su poder no sea remplazado. Secuestra, mata o encarcela a todo aquel que piensa de manera distinta a la doctrina oficial. Y todo para que nadie descubra que la realidad podría ser distinta. Tenemos indicios de que el emperador manejo el tiempo de alguna forma para que esta situación se diera. Y después prohibió el que versiones diferentes de una misma persona pudieran hablar entre si.
-Todo eso que me cuentas suena a doctrina memorizada. ¿Esto no será un truco de la oposición para hacerse con el poder no?
-Barek, deberías saber que la oposición no existe. Son perseguidos y ejecutados por traición. Y lo mismo nos pasara a nosotros si no andamos con cuidado.
-Querrás decir a vosotros. Yo solo soy una pobre victima secuestrada.
-No. Tú eres al que mas buscan. No pongas esa cara, tu posición es muy importante. Y hoy no has vuelto a Control de Nexos.
-Claro, porque estoy secuestrado.
-Sabes tan bien como yo que el gobierno no se lo creerá tan fácilmente. Recurrirán a métodos muy persuasivos. No si conoces a los Administradores de Dolor, no les gusta que les llamen torturadores, dices que ellos son más meticulosos.
Barek se levanto de la silla con brusquedad, su rostro reflejaba por igual perplejidad y enfado.
-¿Me estas amenazando? ¿A eso a llegado profesor? Secuestrar y amenazar. Debería denunciarle al ejército.
-¿Y que conseguirías con eso? No te estaba amenazando. Solo decía lo que tu mismo estabas pensando. Quizás piensas que te he arrastrado a esto, pero no es así. Podríamos haber elegido a cualquier otro Operario. Pero te elegimos a ti, porque te conocía y porque sabía que serias más receptivo a las ideas de nuestro grupo
“Es el profesor, no quiere hacerme daño. Si solo quisieran la tarjeta me podrían haber dejado en aquel callejón. Y puede que no estuviera vivo entonces.”
-¿Supongo que puedo pensarlo no?
-Si claro. Piénsalo. Tenemos una habitación preparada para ti. Kyle te guiara. Tomate un tiempo e iré a verte para que me digas tu decisión.

Kyle le guió por un pasillo largo y mal iluminado hacia su habitación. Que resulto ser más cómoda de lo que Barek esperaba. Pero no tenia ninguna Terminal de ordenador con la que comunicarse con el exterior. En cierto modo seguía siendo un prisionero, aunque ya no llevara las manos atadas.
Aunque solo seria un prisionero si el quería. Siempre podría aceptar lo que parecía ser inevitable.
En el fondo Barek no se preocupaba por el Imperio, sabia que era un sistema corrupto y opresivo, que se basaba en el miedo para mantener el control. Le importaba poco lo que le pasara al Imperio o al Emperador, lo que le preocupaba era lo que vendría después. ¿Como saber que al aislar una unidad temporal y acabar con el imperio no estarían abriendo las puertas a algo peor? ¿Y si el imperio era el menor de dos males y después desearían volver a instaurar este imperio que tanto odiaban? Quizás no se podría volver a instaurar y acaben haciéndole más mal a la humanidad.
Mientras le daba vueltas a todo esto llamaron a la puerta. Barek no dijo nada. Volvieron a llamar.
-Pasa. Tu tienes las llaves yo no puedo abrir.
La puerta se abrió, y entro Pavelec con ese aire afable.
-¿Llaves?- la sonrisa de Pavelec ocupaba prácticamente toda su cara- la puerta no estaba cerrada. Podrías haber salido cuando quisieras, no eres un prisionero. No pongas esa cara de sorprendido. Lo de la silla no fue cosa mía, pero en Siglos tenemos gente un tanto bruta. Buena gente, pero poco sutiles. Dime, ¿Qué has decidido?
“Que decidido. Esa si que es buena. He decido que no tengo ni idea de los que voy a hacer”
-Dígame profesor. Cuando acabemos con el Imperio, que vendrá después.
-Has dicho ’acabemos’, ¿eso es que ya has aceptado?
-Respóndame profesor, necesito saber que hay después.
-No lo se- la sonrisa de Pavelec no desaparecía, era como si no viera la importancia de la conversa- Nadie lo sabe. Pero seguro que no es peor que esto. La teoría dice que sin el imperio la humanidad sigue un curso propio y que no se ve afectado por un solo hombre. Que múltiples factores hacen cambiar la humanidad con el tiempo y se crea lo que se llama “Historia”. ¿Sabes porque este grupo de liberadores se llama Siglos?
-Creo que uno de tus “poco sutiles” comento algo en el bar. Una unida de medida del tiempo antiguo ¿no?
-Si. Un siglo equivalía a cien años. Quizás te preguntes porque cien años. Bueno, es un número redondo y suficiente grande como para que pasen cosas. Descubrimos todo esto hace cincuenta años. Un archivista encontró unos extraños papeles en la biblioteca imperial. Según el estaban escritos con el puño y letra del Emperador, la verdad no lo se, nunca he hablado con ese archivista. Y dudo que alguien lo haga, fue ejecutado. El caso es que esos documentos estaban fechados en el año 2174 d.c. esa no es una fecha imperial como sabrás. Los papeles hablaban de un experimento sobre el viaje en el tiempo. Y no se mas, los papeles se perdieron. Pero son los que nos pusieron en la pista de que algo no iba bien.
-Nunca has hablado con el archivista y no has visto los documentos. ¿Que bien me lo pones no?
-Comprendo tu escepticismo, yo también fui escéptico cuando me lo contaron. El caso es que el grupo Siglos se movió en la teoría y en charlas entre profesores durante años, hasta hace unos cuatro años. La publicación de mi libro llego a algunos más allá de Siglos. A pocos pues el gobierno se cuida de que no se extienda mucho. Pero la llegada de gente nueva y que no pertenecen al ámbito académico ha hecho que Siglos pase a la acción. Y por eso mañana, acabaremos con el Imperio.
-Lo intentareis.
-‘Lo intentareis’ ya no es un ‘Lo intentaremos’. ¿Has cambiado de opinión respecto a ayudarnos?
-No me había hecho ninguna opinión aun la verdad. Pero si es verdad que el movimiento es antiguo y aun no ha sido eliminado quiere decir que esta bien montado. No sabes que pasara después de aislar la unidad temporal. Pero asegura que no será peor. La verdad no le tengo ningún aprecio al Imperio, y tiene razón, no hacer acto de presencia en Control Nexo cuando estas de servicio es una falta grave. Y siempre acarrea una investigación. Y solo por hablar contigo de todo esto ya estoy condenado.
No se si querías tenderme una trampa o de verdad pensabas convencerme afablemente. Pero de cualquier modo, estoy con Siglo.
“Ya no hay marcha atrás”
-Bien. Bien. Ven a cenar, te presentare al comando encargado de este Nexo.

sábado, 18 de junio de 2011

Relato: El Imperio Atemporal. Parte II

El Imperio Atemporal. Parte II

Barek salio a la calle, la Gran Avenida Emperador Besaden. La vía principal que tenían todas las grandes ciudades, y la avenida donde se encontraban todos los edificios de nexos, exceptuando dos. De hecho solo había cinco Nexos en el Imperio, lo que ocurría es que se perpetuaban en el tiempo y por tanto en las Unidades Temporales, y pasaba igual con los edificios que los albergaban. Aunque cada edificio de cada unidad tenia una numeración propia, el edificio que acababa de abandonar Barek era el Edificio Nexo numero dieciocho mil quintetos veinticuatro, en realidad era el mismo edificio en todas las Unidades Temporales. Así cada Unidad Temporal tenía tres nexos, y los consideraba suyos en exclusividad, aunque eran los mismos que usaban el resto. Solo había dos excepciones, el nexo de Control nexos, en la US2, y el nexo privado del Emperador en la Unidad Imperial.
El nexo de Control Nexos era una necesidad, pues los Operarios no podían esperar en la cola para ir a reparar un nexo de una unidad temporal concreta, así que tenían su propio nexo y prioridad de tipo 3 en el transito. Esto quería decir que cuando un Operario viajaba a un nexo concreto el flujo del nexo se detenía hasta que el Operario había hecho uso de el. Excepto si se declaraba una prioridad tipo 2, que era la del ejecito, o de tipo 1 que era la de los miembros del gobierno. En ese caso hasta el Operario tenía que esperar. Y por supuesto estaba el Emperador, que aunque tuviera su propio nexo siempre tenia prioridad en usar cualquier nexo del Imperio, de hecho tenia prioridad de usar cualquier cosa del imperio.

La tarde estaba ya avanzada, era extraño, para Barek hacia tan solo cinco horas que se había despertado, y ya caía la noche.
“¿Porque no coordinan las horas entre el destino y la procedencia? Alguna exigencia gubernamental seguro”
Por suerte los Operarios aprendían técnicas para dormir aun sin sueño, y si fallaban siempre podían disfrutar de la vida nocturna del lugar.
Barek se dirigió hacia un hotel de buena calidad que se encontraba avenida abajo, se había hospedado allí en otras ocasiones, aunque no en aquella Unidad Temporal.

Mientras bajaba por la avenida, llena de gente, de tiendas y de policía, estaba pensando en que podría ocupar la noche, cuando un rostro al otro lado de la calle le llamo la atención. Pelo castaño con media melena, rostro redondeado de frente ancha y, que raro, barba mal afeitada, se reconoció al instante, era el, pero mal afeitado.
Rápidamente cruzo la calle, y se dirigió hacia el, a veces pasaba, que uno se encontraba a si mismo, como no recordaba el encuentro y el siempre se afeitaba bien supo que era una versión suya de mas edad.
Cuando llego a la altura de su otro yo este se giro, sin duda sabia que se encontrarían.
-Buenos días yo- dijo el Barek mal afeitado- se lo sorprendido que estas de verme.
-Lo que me sorprende es esa barba, ¿acaso acabare perdiendo la buena costumbre de ir aseado?
La sonrisa de Barek no se reflejaba en su rostro mal afeitado.
-Es mas complicado, simplemente hay momentos en que priman otras cosas- Hizo una pausa y miro calle arriba- ¿Los soldados verdad? Siempre con sus buenos modales.
-Si, se creen muy importantes tras sus cascos. ¿Dime, cuanto tiempo pasa entre tú y yo?
-Sabes tan bien como yo que no te lo puedo decir, no quisiera que mi realidad cambiara. Pero como soy tu tanto como tu eres yo se que es una broma. Te invitaría a un café, pero tengo algo de prisa así que adiós, yo del ayer.
La sonrisa por fin había aparecido en el rostro del Barek mal afeitado, pero el Barek bien afeitado sabia que era forzada, algo le preocupaba, pero no podía preguntar, ya se enteraría.
-Claro, adiós yo del mañana, suerte y bueno, no me desees suerte, total tú ya sabes que me pasara.
Cada uno siguió su camino, y el Barek bien afeitado no dejo de pensar en el encuentro. Antiguamente se creía que la misma persona no podía existir en el mismo tiempo dos veces, que el tiempo se colapsaría o algo así, pero rápidamente se demostró que eso era una tontería. Dos versiones de una misma persona podían estar en el mismo tiempo, pues cada una era un ente independiente del otro, no dejaban de ser masas de materia ocupando un espacio, nada mas. Lo que nadie se había atrevido a hacer aun era contarse su vida a alguien del pasado, la teoría decía que eso alteraría tu propia vida y podría destruirte, y además era un delito tipificado por las leyes imperiales.

Al final llego al hotel, era tal y como lo recordaba, pero al entrar vio la diferencia, el recepcionista era otro, y la decoración interior era ligeramente diferente, para adaptarse a los gustos propios de la Unidad Temporal.
-Buenos días señor- el recepcionista tenia una sonrisa ensayada en el rostro- el Hotel Ferax le da la bienvenida, una visita de trabajo por lo que veo
Barek se fijo en su aspecto, mono de trabajo sucio de grasa y la caja de herramientas en la mano, no dejaba lugar a dudas.
-Así es. Una habitación para una noche por favor. ¿Y podría indicarme donde hay una tienda de ropa?
-Dígame su talla y el hotel le llevara un traje a su habitación sin costes añadidos señor Operador.
“Ahora que se ha dado cuenta que soy un Operador ya se pone en plan servicial, lo aprovechare”
-Mi talla es la F-3.
-Y su habitación la 372, tercera planta. Que pase una buena noche señor Operador.
Barek subió a su habitación, pensando que el recepcionista no tendría tantas sonrisas cuando viera que “el Señor Operador” tenía pensado pagar con la tarjeta blanca. Esa tarjeta que tenían todos los miembros del gobierno, militares y técnicos y que decía que el gobierno se haría cargo de todos los gastos, aunque en la práctica esos gastos nunca se pagaban.
Una vez en su habitación se dio un baño para quitarse la suciedad del trabajo. Cuando salio llamaron a la puerta, era un empleado que le subió el traje solicitado. Resulto ser un raje de corte clásico, de color gris.
“Demasiado formal para ir de copas, pero es esto o el mono de trabajo”
Barek se vistió, y salio a la calle cuando ya era de noche, sin más preámbulos se dirigió a un bar, que si no le fallaba la memoria, estaba cerca del hotel.

Las calles ya estaban bañadas con la luz artificial de las farolas cuando empezó el camino al bar. La gente abarrotaba las calles en aquellas horas, ya que todo el mundo deseaba un poco de diversión después de una agotadora jornada laboral, y el gobierno lo sabia, así que ponía el precio del alcohol bastante alto, así como las entradas a eventos lúdicos. Aun así la gente pagaba, total lo que no se gastasen en divertirse se lo llevaría el gobierno con la excusa de algún impuesto.
Finalmente llego al bar, pequeño, acogedor y barato, justo lo que necesitaba. Cuando entro vio que había otras características de ese bar, abarrotado, caluroso y ruidoso.
Barek se sentó en una butaca vacía de la barra y pidió la primera cerveza, la pago al instante, como era costumbre en el local, ya que los borrachos no se acordaban de pagar muchas veces. Hizo ademán de coger la tarjeta blanca, pero se acordó de que los camareros escupían en las bebidas de “los gorrones blancos”, así que saco su tarjeta personal.
-Serán 3 gloriosos cariño- dijo la camarera con una radiante sonrisa en la cara. Gloriosos era la abreviación de Glorioso Emperador Besaden, que era la moneda oficial y única del Imperio.
-Cóbrame esta y un plato de aceitunas- se fijo en la camarera, le resultaba familiar, esa cara alargada, los ojos verdes y el pelo negro y liso.- ¿Katty, eres tu?
-¿Perdone señor? Mi nombre es Julia.
-Vaya lo siento, te pareces mucho a una mujer que conocí- Barek pensó un momento y se dio cuenta de porque le sonaba tanto- ¿este bar es de tu familia?
-Si, lo es, desde mi abuelo. ¿Por qué lo preguntas?
-¿Tu madre o tu abuela se llamaban Katty por casualidad?
-No, mi madre se llamaba Julia como yo, y mi abuela Helen.
-Y ambas tenían el pelo negro y los ojos verdes supongo
-El pelo si, los ojos no, estos ojos los he heredado de mi padre. ¿Por qué tanto interés?
-Porque conocí a una camarera que se llamaba Katty en este mismo bar, pero en otra unidad temporal. Supongo que debe ser tu hija o tu nieta.
-Tengo un hijo, se llama Mikken. Pero solo tiene 11 años.
-¿Mikken?- la sonrisa surgió al instante en el rostrote Barek al reconocer el nombre- Claro el viejo Mikken, con su barba canosa y su barriga prominente, siempre quejándose de que vomitan en el callejón junto al contenedor. Entonces la Katty que conozco es tu nieta.
A Barek se le escapo una risotada, mientras la camarera lo miraba extrañado, le sirvió la cerveza y las aceitunas.
-Eso quiere decir que viaja usted en el tiempo, debe ser alguien importante.
-Soy un simple Operador de Nexos- “Bueno todo lo simple que puede ser un operador”- descubrí este bar en otras de mis salidas de campo, una especialmente larga, y ahora resulta que acabo de conocer a la madre de Mikken y abuela de Katty.
-Me alegro por usted señor, yo sin embargo no he viajado nunca en el tiempo.
“Ni tu ni la mayoría de ciudadanos, el mayor logro de la humanidad restringido a unos pocos”
La camarera se fue a atender otros encargos mientras Barek se quedaba con su cerveza y sus aceitunas.
Hecho un vistazo al resto del bar, era pequeño, lo que hacia que el gran numero de gente caldeara el ambiente y lo hacia hasta opresivo. Unos pocos jugaban al billar, otros a los dardos, pero la mayoría de gente tan solo bebía y hablaba, o más bien gritaba para hacerse oír. En la televisión estaban dando una exhibición de reactores aéreos, según se leía en la pantalla, ya que era imposible oír al comentarista, era un premio a la Unidad Provincial 72, por haber producido un 12% mas de lo esperado durante uno de sus ciclos de producción. Aunque no se oía al comentarista Barek imaginaba lo que decía, que los valerosos ciudadanos del la UP72 eran un claro ejemplo a seguir por el resto y que con gente de tanto valor el imperio crecía día a día, y seguro que después diría que el Emperador en toda su magnificencia les otorgaba aquel espectáculo de reactores como premio a su dedicación. La mitad de lo que decían en televisión era propaganda, y la otra mitad eran mentiras. Por eso Barek nunca veía la televisión, pero claro, en aquel bar con nada que hacer pues se entretuvo con los reactores.
Después del espectáculo vinieron las noticia, en este caso la proporción era de 70% propaganda y 30% mentiras, Barek dejo de mirar.
Para ese momento el bar se había vaciado bastante, la gente trabajaba al día siguiente, y barek se bebía su tercer refresco, había cambiado de la cerveza a los refrescos después de ir al baño tras su cuarta cerveza, y aprovecho para comer algo consistente, resulto que Julia tenia buena mano para la cocina.
-El emperador inaugura un nuevo hospital en la UP43, pues que le aproveche.
La voz provenía del hombre sentado a su lado, Barek no se había fijado si llevaba allí mucho tiempo o no. Era un hombre corpulento, vestido con una cazadora de piel marrón oscuro y forro de lana sobre una camisa negra, llevaba unos pantalones de trabajo y una gorra azul. Cuando Barek se fijo en el rostro vio un hombre viejo, con la piel curtida y barba de varios días, negra en un lado y canosa en otros, de un pelo que parecía regio aunque no había crecido aun demasiado.
Barek no dijo nada, no era prudente hablar con extraños, podían ser disidentes o peor aun, agentes del gobierno en busca de disidentes.
-Ese hospital, para los que estamos aquí, tardara en ser inaugurado cuarenta siglos
-¿Cuarenta?, serán quinientos diez ciclos, no cuarenta, hay cincuenta y una unidades temporales entre esta y la UP43.
El hombre esbozo una sonrisa, que acrecentó las arrugas del rostro del hombre
-Ciclos no muchacho, siglos, es una manera de contar el tiempo mas antigua
-¿Mas antigua? ¿Más antigua de que? Siempre se ha contado en ciclos y en unidades temporales. Creo que ha bebido usted de más amigo.
-Más antiguo que el imperio, antes de que el Penoso Emperador Besaden se cargara la historia de la humanidad
Aquel hombre acababa de insultar al Emperador, eso no era bueno, cualquiera podía oírlo y denunciarlo, a menos que fuese un agente y estuviera poniendo a prueba a Barek.
“Tengo que cuidar lo que digo”
-No ha habido nada antes que el Imperio del Glorioso Emperador Besaden- “el nombre completo y oficial del imperio, mas vale ser precavido”- El imperio ocupa toda la humanidad, desde la Unidad Provincial sub 12347 a la Unidad Provincial 12347.
-Veo que te lo aprendes de memoria chico- el viejo tomo un trago de Whisky- ¿Os lo hacen aprender cuando entráis a trabajar de Operarios?
“Mierda, como sabe que soy Operario” Barek miro al resto del bar, estaba ya bastante vació y nadie parecía prestarles atención “Yo me largo”
-Lo siento caballero, mañana tengo que trabajar y mas vale que vaya a descansar.
-Ten cuidado chico, las calles son peligrosas a esta hora.
“¿Eso a sido una amenaza?”
Barek se levanto y salio del local, miro un momento atrás para ver si el viejo le seguía, pero no le pareció que lo hiciera.
Intento ir por las calles grandes e iluminadas, pero debía ser mas tarde de lo que imaginaba, pues no había casi nadie ya en la calle.
Barek oyó unos pasos detrás de él, se giro y vio al viejo, acelero el paso. Pero con ese trote acelerado y las miradas furtivas hacia atrás, que le corroboraron que el viejo también le seguía a paso vivaz, no se percato de las sombras del callejón lateral y cuando pasó por delante alguien lo agarro y lo tiro hacia el callejón, dejándolo en el suelo. Antes de que pudiera ver nada le cubrieron la cabeza con un pequeño saco negro, intento liberarse, pero unas manos fuertes le sujetaban de los brazos, intento gritar, pero el saco debía ser de un tejido especial, porque amortiguo mucho el sonido. Sin embargo pudo oír la voz del viejo claramente.
-Te advertí que las calles a esta hora son peligrosas chico.
Entonces sintió un fuerte golpe en la cabeza y perdió el conocimiento.

miércoles, 8 de junio de 2011

Relato: El infierno helado

El infierno helado

Doy otro paso y mi pie se hunde en la nieve. Noto como el frío se filtra a trabes de mis gruesas botas, como empapa el calcetín con abrazo helado y como llega hasta la piel, mordiendo con saña con sus colmillos de hielo. Me sobrepongo y doy otro paso, y de nuevo las fauces del frío muerden con fiereza. Intento ignorar el dolor y la helada. Me mueve una misión, un encargo importantísimo. Lo hago por mi familia, por los míos. Confían en mí y no les fallare. Una ráfaga de viento helado impacta en mi cara. Cierro los ojos, pero mi rostro y mi cuerpo se quedan ateridos por el glacial clima. Reúno toda mi voluntad y sigo adelante. El camino esta vació, pero mi objetivo ya no esta lejos. Continúo avanzando por un espacio de tiempo que me es imposible determinar. Y finalmente lo veo, el final de mi viaje. La culminación de mi misión. Delante mió. Inmóvil, como esperándome. Doy los últimos pasos guiados más por mi voluntad férrea que por mi fuerza física, que hace rato que flaquea ante el incesante embate del congelante viento. Finalmente alcanzo mi objetivo.
Estiro la mano desafianzo al helado clima.
Agarro el borde lleno de escarcha invernal.
Abro la tapa y tiro la bolsa de basura.
Miro atrás y veo que he de desandar el camino para volver a casa. Veinte metros de infierno helado.
Un viejo pasa por mi lado, me dice algo de que los jóvenes de hoy en día no aguantamos nada, yo lo ignoro. Me coloco la bufanda de nuevo y piso con fuerza la nieve. El recuerdo de la calefacción de casa me da fuerzas

lunes, 6 de junio de 2011

Relato: El Imperio Atemporal. Parte I

El Imperio Atemporal. Parte I

-Barek. Ya era hora de que llegaras- Dijo el encargado de sección Sully- no tenemos todo el tiempo del mundo para este trabajo
La sonrisa que se dibujaba bajo el poblado bigote del encargado hacia notar que ese era el comentario graciosos que había pensado para hoy, seguro que lo repetía cientos de veces durante el día.
-Claro jefe, el imperio se desmoronara si no actúo raudo y veloz, total solo voy a arreglar una maquina que se estropeo hace… ¿sesenta ciclos?
Barek no estaba de humor para las estúpidas bromas del encargado, con la baja de Carter a Barek le había tocado hacer turnos dobles, llevaba así tres días y aun quedaban seis antes del descanso. Por lo menos ahora haría una inspección de campo, eso siempre era mas relajante, ya que no tenias tedioso papeleo de oficina ni bromas tontas del encargado, pero era una faena rutinaria, no le duraría mas que un par de horas.
-Jovencito, cuando llegues allí esa maquina estará a punto de entrar en fallo de sistema, así que menos bromas. ¿Es que no aprendiste nada en la academia?
-No era broma, era sarcasmo, ¿Es que no aprendiste nada en la escuela?
-Eh! No olvides quien es aquí el jefe, ¿o te quieres pasar un mes ordenando papeles?
Y se oyó el crepitar que indicaba que Sully había apagado el comunicador
Barek no respondió, no valía la pena, prefería que aquel estúpido encargado creyese que tenia el poder, todo el mundo sabia que estaba en ese puesto porque era el sobrino del primo del Senador de la Unidad Temporal Senatorial 2, o UTS2 como decía todo el mundo, donde se hallaba el Centro de Control y Mantenimiento de los Nexos Temporales, aunque Barek aun no había oído a nadie llamarlo así desde que entro al equipo, y de eso hacia ya 5 años, todo el mundo le llamaba Control Nexos.
Supuestamente en Control Nexos entraban los mas capacitados ingenieros, dedicados a controlar, mantener y mejorar los Nexos Temporales que permitían viajar de una Unidad Temporal a otra, aunque algunos conseguían el puesto por contactos políticos, como era el caso de Sully. Por suerte una vez dentro de Control Nexos era el cuadro ejecutivo el que le asignaba un puesto, y nunca hacían nada mas complicado que firmar documentos ya sellados y dar alguna orden sin importancia, como el caso de Sully, que creía tener el control del grupo de mantenimiento 14 durante el turno de la mañana, y parecía no darse cuenta que toda orden que daba ya había llegado al Operario desde Administración mucho antes de que este llegara a la sala del Nexo.

Y allí se encontraba Barek, delante del enorme Nexo, gris y sin decoración de ningún tipo, mientras que el enchufado de Sully le miraba con resentimiento desde su silla en su despacho con enromes ventanales. Barek entrego la hoja de destino a la Operaria encargada del Nexo
-No le hagas caso- dijo Estel con su nívea sonrisa- llevaba toda la mañana preparando ese comentario y le ha fastidiado de que no te rías
-Como si pudiera reírme de algo salido de la boca de Sully. Bueno mírame esto y vamos por faena, tengo ganas de estirar las piernas
-Que suerte tienen algunos, yo paso de papeleo a viajes, hace 10 días que no salgo de inspección.
Se aparto un mechón de su pelo rubio que le molestaba y se lo puso distraídamente tras la oreja mientras ojeaba la hoja de destino. Muchos compañeros decían que era hermosa, pero para Barek era demasiado alta y delgada, claro que esos mismos compañeros decían que Barek tenía gustos raros.
-Unidad Temporal Provincial sub-4, no te vas muy lejos.
-Ya, pero mejor la UP sub4 que no quedarme viendo el bigote de Sully.
-Repito lo de antes, que suerte tienen algunos
Estel le hizo un gesto para que se dirigiera hacia el Nexo, y se puso a tocar los controles.
Barek miro la enorme estructura de metal, la que había sido catalogada como la mayor invención de la humanidad, no en vano el Nexo es lo que hacia posible que el Glorioso Imperio del Emperador Besaden controlara toda la humanidad en todo el tiempo de duración de esta, paso por debajo de uno de los cuatro arcos del Nexo, miro a Estel y le dijo adiós con la mano, esta le devolvió el saludo y apretó el botón.

El transito era automático, prácticamente no había tiempo para pensar, ni para cambiar de postura, así que Barek apareció en la UP sub4 haciendo un gesto de despedida con la mano, por suerte el operario de aquel Nexo no le dio importancia, seguro que había visto cosas peores. Pero el operario no era el único presente, y algunos de los cientos de personas que esperaban para usar el nexo si que se rieron. Normalmente la gente aparecía en los nexos muy seria y quieta, con los brazos pegados al cuerpo, no era necesario pero la gente lo hacia, aunque cada uno por sus motivos. Los militares debían adoptar esa posición de forma reglamentaria, los representantes del gobierno debían mostrar serenidad al pueblo, y por eso estaban rígidos y serios, y no solo cuando viajan en nexo, y los civiles, bueno los pocos civiles que usaban el nexo, tenían cierto respeto a viajar en el tiempo, y la mayoría tenia la absurda creencia de que si te movías podías aparecer descuartizado porque la maquina no sabría recomponerte. Esos problemas fueron los primeros en ser solucionados incluso antes de usar el primer nexo de forma oficial, pero los civiles eran así.
En cambio los Operarios eran otro mundo, eran los hombres y mujeres que mas usaban los nexos, y a base de costumbre uno se relaja. Un operario podía llegar a hacer hasta 10 viajes en un solo mes, incluso algunas veces se superaba ese numero, claro que también podía estar todo un mes sin viajar, todo dependía de los caprichos de administración y su asignación de tareas.
Miro hacia el lugar de donde provenían las risas, y vio a un grupo de cinco soldados, solo llevaban los pantalones y la camisa del ejército, ni rastro de la capa negra ni del casco ni de la armadura, por lo que estaban de permiso. Aparto la mirada, no era bueno enfrentarse a un militar, y salio del nexo, con lo que el flujo normal de viajeros se reestableció.
Mientras se dirigía a la zona administrativa se fijo en el nexo, la enorme maquina de cuatro arcos tenia la misma estructura que la que tenían en Control Nexos, pero con una importante diferencia, mientras que la estructura de Control Nexos era de metal desnudo, esta estaba ricamente decorada, con el nombre de la unidad provincial, de la región y con escenas que representaban la gloria y poder del Emperador, todo muy bonito, todo muy propagandístico y todo muy inútil, una muestra de la poca imaginación del arte Imperial.

Se dirigió directamente a las oficinas del Director de Estación, pero, como no, antes tuvo que enfrentarse a su secretaria, una mujer entrada en años y con rostro redondo y grueso.
“¿Seria una secretaria amable o borde?” Barek pensó que solo había una forma de saberlo.
-Buenos días señorita veni…
-Señora, hace años que estoy casada- le corto la secretaria sin despegar la vista del monitor- ¿desea algo?
“Vale es de las bordes, y con esto van 37 bordes y solo 23 amables, saldría una buena estadística de esto”. Barek cortó ese hilo de pensamientos para responder.
-He venido a ver al señor Director por una futura avería del nexo, si fuera tan amable de permitirme pasar
-Yo podría ser muy amable y dejarle pasar- “si claro amable una secretaria del Tipo Borde”, por surte la mirada neutra de Barek no delataba sus pensamientos- pero el director no esta en estos momentos, vendrá en unos minutos.
-Pero se supone que tenia que hablar con el
- También se supone que la maquina no debería fallar ¿no?- la secretaria aparto la mirada del monitor por primera vez en la conversa- pero sin embargo esta usted aquí, y eso es por algo de una avería futura ¿no?, muchas veces lo que debería no es lo que es, muchacho.
-¿Ahí algún lugar donde pueda esperar al señor director cómodamente o debo permanecer de pie hasta que llegue?- A Barek se le acababa la paciencia, y eso no le gustaba nada
-¿Es que no ha visto el sillón en aquella pared, señor? Creo que allí podrá esperar todo lo cómodo que quiera, señor.- Volvió la mirad al monitor y se olvido de Barek.
“Señor, buen insulto, quizás lo usare en otro momento, por lo menos el sillón es cómodo”
Pero hasta el sillón mas cómodo del mundo acaba siendo una silla de torturas cuando tienes que esperar más de una hora, y Barek lo estaba sufriendo en sus propias carnes.
Finalmente el Director hizo acto de presencia. Era un hombre alto, delgado y con cara de estar amargado, es decir el perfil estándar de Director de Estación.
-Buenos días señor director venia a…- Barek no pudo acabar la frase, pues el director alzo la mano y le corto de forma brusca.
-No se quien es usted pero no puedo atenderle ahora.
Tras esto cerro la puerta de su despacho y fue como si el director no hubiese estado allí nunca.
Media hora más de la tortura del sillón cómodo y por fin hicieron pasar a Barek al despacho del Director.

El despacho en cuestión era austero, paredes de un color marrón claro decorada con pocos cuadros, que mostraban pinturas de escenas campestres, demasiado bucólicas para ser ciertas, y un par de diplomas enmarcados. Las paredes tenían poca importancia, así que Barek se fijo en el escritorio que estaba al final de la sala, un recio mueble de fibra sintética decorada para que tuviese el aspecto de la madera de roble, pero que denotaba su verdadera naturaleza al notarse las junturas de los diferentes módulos del escritorio. Sobre la mesa pocas cosas, una plaquita con el nombre del director, un catalogador de papeles y una maquina selladora, sin duda el hecho mas remarcable era la imagen holográfica en tres dimensiones del busto del Emperador Besaden que giraba lentamente en la parte derecha de la mesa.
Barek tomo asiento y se fijo en el director, resulto ser un hombre de aspecto tranquilo, con cara fina y piel demasiado pálida, que junto a las bolsas de debajo de los ojos indicaban que pasaba mucho tiempo encerrado sin exponerse al sol, posiblemente trabajando en aquel despacho.
“Existen trabajos peores que el mió” Pensó Barek mientras se acababa de acomodar en la silla.
-¿Usted es Operario de Control de Nexos?
El Director ni siquiera se presento ni saludo, al parecer no tenia tiempo para ser educado.
-Si, soy el Operario Barek, debo efectuar una reparación preventiva en este nexo, es una reparación de rutina no necesitara detener el nexo.
El Director miro a Barek en silencio durante unos pocos segundos, y entonces su cansada y áspera voz volvió a resonar en la estancia.
-Mas le vale a usted que así sea, no podemos permitir parar el nexo ni un minuto, y sobretodo, la avería tiene que estar resuelta antes de una hora.
-¿Una hora? Normalmente estas reparaciones ocupan algo más de tiempo, solo los chequeos iniciales ya pueden durar media hora.
-Eso no me importa, dentro de una hora el nexo debe estar reparado y usted fuera del edificio.
“Esto es muy extraño, mejor no pregunto y me doy prisa”
-Muy bien señor director, en una hora el nexo estará reparado, si me disculpa iniciare las reparaciones de inmediato.
Barek salio del despacho con muchas dudas pero con pocas ganas de preguntar, si querían esa celeridad en el trabajo quizás se tratara de un asunto del gobierno, y en esos casos mejor no preguntar.

Barek llego al área de mantenimiento, la zona menos lustrosa de todo el edificio que albergaba el nexo, la zona preferida de todo operario. Ario la puerta de acceso con la tarjeta-llave maestra, la tarjeta que abría todas las puertas a las áreas de mantenimiento de todos los nexos del Imperio, excepto al nexo privado del emperador. La tarjeta que debían proteger con su vida si fuera necesario, según el juramento que hacían al entrar en la unidad de Control Nexos. Juramento que, de puertas adentro, era objeto de burla entre todos los operarios, que la noche de fiesta de iniciación tenían que repetir ante sus compañeros con unos ligeros cambios, “Protegeré la tarjeta-llave maestra con mi vida, a menos que mi vida este en peligro, o que me ofrezcan cerveza y chicas bonitas” tras esto, la carcajada era general, por supuesto si esto llegaba a algún inspector del gobierno se podían dar por muertos. Aunque el hecho de que los operarios de control de nexos fueran gente muy apreciada en el imperio les dejaba cierta libertad, y por regla general no había ningún inspector del gobierno en control nexo.
Cuando Barek cerro la puerta tras de si encendió las luces, y allí estaba delante de el las entrañas de la bestia, cables, tuberías, turbinas y condensadores de potencia, y en el centro de la enorme sala, el corazón de la maquina, el Generador, refulgiendo con energía azul mientras creaba los Campos Temporales necesarios para llevar a alguien adelante o atrás en el tiempo. Por suerte para todos aquella pieza no estaba averiada, aunque siguiendo el protocolo Barek le haría un chequeo para comprobar su estado. Nunca estaba de más que un generador que podría volar por los aires medio planeta fuera revisado con regularidad.
Barek inicio el chequeo del Generador, veinte minutos después supo que la gente de la UP sub4 podía respirar tranquila, el generador estaba en perfecto estado. Así que Barek se dedico a la verdadera avería, un condensador que, según el informe, tenia una leve fuga de presión. Barek lo examino, y enseguida se dio cuenta de que alguien la había cagado con el informe, porque aquello no era una leve fuga de presión, era un geiser en erupción, aquello le llevaría más rato del esperado, aunque por suerte no tendría que detener el nexo, así que se puso manos a la obra.

Cuarenta minutos después, cuando se cumplía exactamente una hora, Barek aun estaba trabajando. No le sorprendió que comenzasen a aporrear la puerta, lo que le sorprendió es que la voz al otro lado no fuera la del director.
-Debe usted abandonar el edificio de inmediato
La voz sonaba metálica y profunda, pero con una autoridad. La voz de un soldado filtrada por el casco reglamentario. Aquello era serio
-Necesitare unos diez minutos mas para acabar de reparar el nexo, señor
-¿El nexo puede funcionar aunque no se acabe de reparar la avería?
-Pues la verdad es que si, solo falta cerr…
-En el caso de que el nexo pueda funcionar salga inmediatamente del edificio, o usaremos la fuerza. No tenemos su tarjeta-llave, pero tenemos métodos más directos para entrar.
“Vale, esto es serio, yo me quito de aquí ya”
-Por supuesto señor, ahora mismo salgo
Barek recogió sus herramientas, y abrió la puerta, allí delante había cuatro soldados en su traje de combate. Casco que protegía toda la cabeza, liso sin decoración, con un visor opaco por delante, pero que permitía cinco tipos de visión desde dentro del casco, un peto de metal reforzado, duro pero ligero y que era capaz de parar hasta diez balas antes de dejar de ser cien por cien operativo, protecciones acolchadas en los brazos, que ocultaban tejido antibalas, igual que en las piernas, botas con punta de acero acabadas en una cuña cortante, todo en tonos de gris oscuro, y para rematar la visión intimidatoria, la capa negra, que cubría la espalda y que era lo suficiente grande como para rodear al soldado, permitiendo así esconder las armas.
Aunque estos no las escondían, llevaban el fusil de asalto en la mano, de un negro mate excepto en el cañón, que tenia un tono metálico brillante, un machete de combate en la pierna izquierda y una pistola de gran calibre en la derecha, otra pistola cruzada en el pecho, de calibre mas ligero, ambas del mismo negro mate que el fusil, y alrededor de la cintura ocho granadas. Todo ello daba la Soldado Imperial un aspecto temible, y no era infundado, pues los soldados eran despiadados y agresivos, como mandaba su entrenamiento.
-Operativo del Centro de Control y Mantenimiento de los Nexos Temporales- Los soldados no usaban abreviaturas a menos que estuvieran en situación de combate- salga de inmediato del edificio. Puede acabar su trabajo a primera hora de mañana.
El soldado dijo esto mientras señalaba con el dedo la salida principal, ahora cerrada con las cortinas negras para que no se viese nada desde el exterior, y mientras no apartaba el cañón del fusil, que apuntaba al pecho de Barek.
Barek no dijo nada, cerró la puerta de la sala de mantenimiento y se dirigió lo más rápido que podía hacia la salida, no quedaba nadie en el edificio, solo había unos pocos soldados, habían evacuado a todos, incluido los del servicio del nexo. Los soldados tenían sus propios controladores de transito para hacer funcionar el nexo
“Estos son la avanzadilla, los han enviado para vaciar el edificio, ahora entiendo porque estaba tan exigente el director sobre el tiempo de trabajo”

miércoles, 25 de mayo de 2011

Hola, esto sigue en marcha…

… pero con un ritmo mas bajo.
Los motivos son dos, primero que últimamente tengo mas cosas que hacer y menos tiempo para preparar entradas, y segundo que se me han acabado, por así decirlo, los relatos ya escritos, y tendréis que esperar para disfrutar (o sufrir según lo veáis) de mis relatos otra vez. Tengo dos bien pensados aun por escribir, y uno que esta pendiente de revisión. También estoy pensando en dedicar una entrada a los movimientos históricos de Mayo del 68 y de la Primavera de Praga, que serian muy apropiados por lo que esta ocurriendo hoy en día en nuestro país.
Manteneos conectados para ver cuando se actualiza esto, y espero no haber perdido a alguno de mis pocos lectores tras este tiempo de pausa.

jueves, 5 de mayo de 2011

Un pequeño balance

Llevo 10 entradas en blog (un poco de trampa porque esta es la décima pero bueno). En un solo mes. El primer sorprendido soy yo. No creí que pasase de las tres entradas, pero al final he mantenido una publicación semanal como mínimo. No se exactamente cuantos leen este blog, me hago una idea con los comentarios puestos, pero igualmente el numero de lectores no importa. Lo que me importa es que a esos lectores les guste el blog, que espero que si.
10 entradas en un mes, no se para cuanta audiencia. ¿Llegare a las 20 entradas? El tiempo lo dirá.