El Imperio Atemporal. Parte III
Barek salio de la oscuridad de la inconciencia para caer en la oscuridad del saco que le cubría la cara. Aun le dolía el golpe en la cabeza, y sentía la boca pastosa. Las manos las tenía atadas detrás de la espalda, intento mover los pies, pero también los tenía atados. Fue entonces cuando se dio cuenta que estaba sentado.
Le dolían las muñecas, allí donde el contacto con el metal hacia rozaduras. Y los tobillos no estaban mucho mejor. Pero lo peor era la sensación de ahogo que le provocaba el saco, en realidad podía respirar bien, pero la ansiedad de verse capturado no ayudaba.
“¿Donde estoy? ¿Porque me han secuestrado, y que pretenden? No pueden pedir un rescate por mi, no soy nadie”
Intento acomodarse un poco en su cautiverio y al menos intentar que las muñecas no se rozaran tanto con el metal, pero no consiguió gran cosa.
-Mirad, parece que el chico ha despertado al fin- Barek reconoció la voz, era el viejo del bar.
“No estoy solo, claro idiota seguro que te están vigilando”
-Llevadlo ante el jefe- Dijo otra voz, mas grave.- Dijo que se lo lleváramos en cuento se despertara.
Noto como le liberaban las manos.
-No intentes ninguna tontería, ni se te ocurra tratar de escapar.
“¿Para que me volváis a dar en la cabeza?, no gracias”
Le acabaron de soltar las manos y los pies, y mientras se frotaba las doloridas muñecas le quitaron el saco de la cabeza. La luz le cegó. Lo pusieron de pie. Cuando sus ojos se acostumbraron a la nueva iluminación miro a su alrededor. La sala era pequeña, de paredes grises. Un enorme fluorescente iluminaba la sala desde el techo con una luz blanquecina. En una de las paredes había cuatro taquillas, que junto a una mesa en el centro y siete sillas, incluida en la que había estado cautivo, conformaban todo el mobiliario. Entonces se fijo en sus captores, eran cinco. El hombre viejo de barba rala que le había hablado en el bar. Un hombre de mediana edad, bien vestido y de pelo dorado que lo miraba desde detrás de unas gruesas lentes. Una chica joven, de pelo negro corto, que aun permanecía sentada en la mesa con unas cuantas cartas en la mano. Entonces se dio cuenta de que habían estado jugando mientras lo vigilaban. También había un chico joven, que no tendría más de 17 o 18 años. Estaba de espaldas a el pero había girado el cuello para verlo, y tenia una extraña sonrisa en la cara. El quinto hombre ni se digno a mirarlo, y permaneció de espaldas, tenía un gorro de lana color negro que le cubría la cabeza.
El hombre del traje y gafas hizo un gesto y el chico joven se levanto, lo agarro del brazo y, apuntándole con una pistola le hizo andar.
-No podréis cobrar un rescate por mí, no valgo nada.
-Lo sabemos- dijo el chico sin dejar de sonreír- pero tu tarjeta-llave vale mucho
“Mierda la tarjeta”
Barek recordó el juramento sobre la tarjeta llave, el oficial y el que se hacia en la fiesta de bienvenida
“Protegeré la tarjeta-llave maestra con mi vida, a menos que mi vida este en peligro, o que me ofrezcan cerveza y chicas bonitas. ¿Y si realmente pasa alguna de las cosas que?, estoy jodido”
Al final del pasillo había una puerta, el chico la abrió sin ninguna ceremonia y entro.
-Jefe aquí tenemos al prisione….
-No es ningún prisionero.- La voz salía de detrás de una estantería, al parecer aquello era una especie de archivo- Y te he dicho muchas veces que llames a la puerta Kyle, ¿acaso estas sordo? Déjanos
-Usted manda
El chico salio y cerro la puerta.
-Siéntate Barek, en esa caja tienes pomada, úsala te ira bien para las rozaduras de las muñecas.
-Como sabe mi nombre- Barek ni se sentó ni uso la pomada- Y que quieren de mí.
-Conozco tu nombre, y mucho más. Se que eres Operario, que te graduaste con la cuarta mejor nota en la Academia, hace siete años, y que entraste en el equipo de Operarios de Control Nexo hace cinco. También se que la tesis que presentaste ante el tribunal en el ultimo año no era la que deseabas hacer.- “¿Como sabe eso? Esto no me gusta”- Se que tu otra tesis era mas interesante, y peligrosa. Como se llamaba… a si, aquí la tengo “Discontinuidad temporal por aislamiento de Unidad Temporal. Problemática del flujo del tiempo continúo” sin duda mucho mejor que la que presentarse. Pero también mas ilegal, habrías sido tachado de traidor por esto ¿sabes?
-¿Esta chantajeándome? Sácala a la luz, negare haberla escrito. ¿Y a quien creerán a un Operario o aun secuestrador?
-No pienso sacar algo tan magnifico a la luz, no sabrían apreciarlo y solo traería problemas- El hombre salio de detrás de la estantería, era un hombre maduro, tirando a viejo, el pelo plateado le daba un aspecto de autoridad. Llevaba un traje gris como el hombre de las gafas de la otra habitación. Era alto, pero también tenia un notable sobrepeso- ¿Te acuerdas de mi Barek? O de mi versión diez años más joven por lo menos.
Barek lo miro de arriba a bajo, intento hacer memoria y reconoció rasgos, pero no acaba de identificar a la persona.
“A dicho que conocí a una versión diez años mas joven” Barek se fijo en los rasgos que recordaba, y entonces se dio cuenta.
-¿Profesor Pavelec? ¿Que esta haciendo aquí? ¿Y por que me ha secuestrado?
-Fue un mal necesario, no habrías venido por tu propio pie. Espero que no te hayan hecho daño. Siéntate, y ponte la pomada.
Pavelec se sentó, y Barek se sentó en frente.
-¿Que queréis de mi?
-Siempre tan directo- Pavelec miro Barek durante un rato antes de responder- Queremos tu colaboración en un plan de vital importancia para la humanidad.
-Vaya, ahora a pasado de profesor de la Academia a salvador del mundo- Barek se recostó en la silla, aun estaba dolorido de haber estado atado en la silla, e intentaba ponerse cómodo- ¿A que se debe ese cambio tan brusco?
-Lo admito, ya no soy profesor. De hecho seria un preso en las minas de la UP12347 si unos amigos no me hubieran avisado a tiempo. Hace cuatro años, cuatro años para mi, publique algo que no debía, se que corría riesgo pero ya estaba harto de esconder la verdad a la gente.
-¿Que verdad?
“Espero que no sea lo que creo que es”
-Lo mismo que tú descubriste y plasmaste en tu tesis. No eres el primero que descubre algo así. De hecho, todos los grandes eruditos sobre la teoría del viaje en el tiempo lo saben, nadie se lo enseño. Ya que esta prohibido. Pero las grandes mentes llegan a la misma conclusión a la que tú llegaste. Yo mismo llegue hace tiempo, antes de conseguir la plaza de profesor titular, de hecho fue aquello lo que me la consigo, aunque por supuesto no es algo oficial.
-Entonces es verdad- Barek se reclino sobre la mesa, y apoyo su cabeza en sus manos, tapándose parcialmente el rostro- Si una Unidad de Tiempo queda aislada del resto, la continuidad del espacio tiempo quedara rota y alterara el resto de unidades Temporales posteriores de manera directa, y dado la alteración de las unidades temporales posteriores las unidades anteriores también se verán afectadas. El asilamiento de una sola Unidad Temporal puede acabar con el Imperio – Barek levanto la cabeza y miro a Pavelec- ¿No estaréis pensando ponerlo en practica verdad?
Pavelec se hecho hacia atrás en la silla, y miro hacia la pared llena de archivos, finalmente hablo con voz profunda, sabiendo que sus palabras estaban cargadas con una gran importancia
-Lo vamos a hacer. En esta misma Unidad. Mañana
-¿Por qué? ¿Por qué queréis acabar con el Imperio? Vale que no siempre sea un lugar idílico donde vivir, pero si sigues las reglas no tienes ningún problema.
-El Imperio nunca es un lugar idílico donde vivir. Yo intente alertar a la gente de que esta situación no es natural, el tiempo es alterado y modificado para la gloria de un solo hombre, el Emperador es un criminal del espacio tiempo. Y se cuida de que todo quede como esta para que su poder no sea remplazado. Secuestra, mata o encarcela a todo aquel que piensa de manera distinta a la doctrina oficial. Y todo para que nadie descubra que la realidad podría ser distinta. Tenemos indicios de que el emperador manejo el tiempo de alguna forma para que esta situación se diera. Y después prohibió el que versiones diferentes de una misma persona pudieran hablar entre si.
-Todo eso que me cuentas suena a doctrina memorizada. ¿Esto no será un truco de la oposición para hacerse con el poder no?
-Barek, deberías saber que la oposición no existe. Son perseguidos y ejecutados por traición. Y lo mismo nos pasara a nosotros si no andamos con cuidado.
-Querrás decir a vosotros. Yo solo soy una pobre victima secuestrada.
-No. Tú eres al que mas buscan. No pongas esa cara, tu posición es muy importante. Y hoy no has vuelto a Control de Nexos.
-Claro, porque estoy secuestrado.
-Sabes tan bien como yo que el gobierno no se lo creerá tan fácilmente. Recurrirán a métodos muy persuasivos. No si conoces a los Administradores de Dolor, no les gusta que les llamen torturadores, dices que ellos son más meticulosos.
Barek se levanto de la silla con brusquedad, su rostro reflejaba por igual perplejidad y enfado.
-¿Me estas amenazando? ¿A eso a llegado profesor? Secuestrar y amenazar. Debería denunciarle al ejército.
-¿Y que conseguirías con eso? No te estaba amenazando. Solo decía lo que tu mismo estabas pensando. Quizás piensas que te he arrastrado a esto, pero no es así. Podríamos haber elegido a cualquier otro Operario. Pero te elegimos a ti, porque te conocía y porque sabía que serias más receptivo a las ideas de nuestro grupo
“Es el profesor, no quiere hacerme daño. Si solo quisieran la tarjeta me podrían haber dejado en aquel callejón. Y puede que no estuviera vivo entonces.”
-¿Supongo que puedo pensarlo no?
-Si claro. Piénsalo. Tenemos una habitación preparada para ti. Kyle te guiara. Tomate un tiempo e iré a verte para que me digas tu decisión.
Kyle le guió por un pasillo largo y mal iluminado hacia su habitación. Que resulto ser más cómoda de lo que Barek esperaba. Pero no tenia ninguna Terminal de ordenador con la que comunicarse con el exterior. En cierto modo seguía siendo un prisionero, aunque ya no llevara las manos atadas.
Aunque solo seria un prisionero si el quería. Siempre podría aceptar lo que parecía ser inevitable.
En el fondo Barek no se preocupaba por el Imperio, sabia que era un sistema corrupto y opresivo, que se basaba en el miedo para mantener el control. Le importaba poco lo que le pasara al Imperio o al Emperador, lo que le preocupaba era lo que vendría después. ¿Como saber que al aislar una unidad temporal y acabar con el imperio no estarían abriendo las puertas a algo peor? ¿Y si el imperio era el menor de dos males y después desearían volver a instaurar este imperio que tanto odiaban? Quizás no se podría volver a instaurar y acaben haciéndole más mal a la humanidad.
Mientras le daba vueltas a todo esto llamaron a la puerta. Barek no dijo nada. Volvieron a llamar.
-Pasa. Tu tienes las llaves yo no puedo abrir.
La puerta se abrió, y entro Pavelec con ese aire afable.
-¿Llaves?- la sonrisa de Pavelec ocupaba prácticamente toda su cara- la puerta no estaba cerrada. Podrías haber salido cuando quisieras, no eres un prisionero. No pongas esa cara de sorprendido. Lo de la silla no fue cosa mía, pero en Siglos tenemos gente un tanto bruta. Buena gente, pero poco sutiles. Dime, ¿Qué has decidido?
“Que decidido. Esa si que es buena. He decido que no tengo ni idea de los que voy a hacer”
-Dígame profesor. Cuando acabemos con el Imperio, que vendrá después.
-Has dicho ’acabemos’, ¿eso es que ya has aceptado?
-Respóndame profesor, necesito saber que hay después.
-No lo se- la sonrisa de Pavelec no desaparecía, era como si no viera la importancia de la conversa- Nadie lo sabe. Pero seguro que no es peor que esto. La teoría dice que sin el imperio la humanidad sigue un curso propio y que no se ve afectado por un solo hombre. Que múltiples factores hacen cambiar la humanidad con el tiempo y se crea lo que se llama “Historia”. ¿Sabes porque este grupo de liberadores se llama Siglos?
-Creo que uno de tus “poco sutiles” comento algo en el bar. Una unida de medida del tiempo antiguo ¿no?
-Si. Un siglo equivalía a cien años. Quizás te preguntes porque cien años. Bueno, es un número redondo y suficiente grande como para que pasen cosas. Descubrimos todo esto hace cincuenta años. Un archivista encontró unos extraños papeles en la biblioteca imperial. Según el estaban escritos con el puño y letra del Emperador, la verdad no lo se, nunca he hablado con ese archivista. Y dudo que alguien lo haga, fue ejecutado. El caso es que esos documentos estaban fechados en el año 2174 d.c. esa no es una fecha imperial como sabrás. Los papeles hablaban de un experimento sobre el viaje en el tiempo. Y no se mas, los papeles se perdieron. Pero son los que nos pusieron en la pista de que algo no iba bien.
-Nunca has hablado con el archivista y no has visto los documentos. ¿Que bien me lo pones no?
-Comprendo tu escepticismo, yo también fui escéptico cuando me lo contaron. El caso es que el grupo Siglos se movió en la teoría y en charlas entre profesores durante años, hasta hace unos cuatro años. La publicación de mi libro llego a algunos más allá de Siglos. A pocos pues el gobierno se cuida de que no se extienda mucho. Pero la llegada de gente nueva y que no pertenecen al ámbito académico ha hecho que Siglos pase a la acción. Y por eso mañana, acabaremos con el Imperio.
-Lo intentareis.
-‘Lo intentareis’ ya no es un ‘Lo intentaremos’. ¿Has cambiado de opinión respecto a ayudarnos?
-No me había hecho ninguna opinión aun la verdad. Pero si es verdad que el movimiento es antiguo y aun no ha sido eliminado quiere decir que esta bien montado. No sabes que pasara después de aislar la unidad temporal. Pero asegura que no será peor. La verdad no le tengo ningún aprecio al Imperio, y tiene razón, no hacer acto de presencia en Control Nexo cuando estas de servicio es una falta grave. Y siempre acarrea una investigación. Y solo por hablar contigo de todo esto ya estoy condenado.
No se si querías tenderme una trampa o de verdad pensabas convencerme afablemente. Pero de cualquier modo, estoy con Siglo.
“Ya no hay marcha atrás”
-Bien. Bien. Ven a cenar, te presentare al comando encargado de este Nexo.
tun tun tuuuun!
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